Autoedición

la hora amazonica episodio 100

La hora amazónica. Episodio 100

Queridos amigos y lectores. Hoy me siento afortunada. Hoy La hora amazónca, el programa que magistralmente conduce Blanca Miosi, autora de La búsqueda, el libro más vendido en castellano en la historia de Amazon, llega a su programa 100. Y tendré la fortuna de participar junto a ella.

Y no solo participar; tendré el honor de hacer la primera entrevista en su propio programa a Blanca Miosi. ¿Hay una mejor manera de comenzar un fin de semana?

Además tendremos una fabulosa audioreseña de Jordi Díez.

Será un placer teneros con nosotras y, si podéis uniros al chat, hablaremos en vivo sobre todo lo que Blanca nos cuente.

¡Os esperamos en www.radiovocesunidas.com!

 

Horario de emisión:

11 horas: California.

13 horas: México y Colombia.

14 horas: Venezuela y Miami.

15 horas: Uruguay y Argentina.

17 horas: Brasil.

20 horas: España

 

AUTORES INDEPENDIENTES EN FERIAS DEL LIBRO

AUTORES INDEPENDIENTES EN FERIAS DEL LIBRO: LOS GRANDES OLVIDADOS

Las firmas de libros son un tema candente, especialmente en estos días. Parece que no hay escritor que se precie que no daría la mano con la que escribe por estar en una de las casetas de El Retiro. Y a mí estos asuntos siempre me hacen reflexionar. Y en esa reflexión me ha surgido hoy una pregunta: ¿Hay autores independientes en ferias del libro? ¿Somos los grandes olvidados?

He tenido la oportunidad de asistir como autora a la Feria del Libro de Málaga en un par de ocasiones y varias más en otras ferias como simple espectadora o lectora. Todas estas ocasiones me dejaron una sensación agridulce: por un lado, al menos en un principio, las viví como una fiesta literaria donde escritores y lectores se dan cita para homenajear a los libros; pero por otro, tanto cuando me tocó estar dentro de la caseta como lo estuve fuera, a medida que pasaban los minutos una extraña sensación de tristeza me iba embargando.

El espectáculo resulta siempre pomposo y atractivo, como el que pueda ofrecer el mejor de los circos, pero aun así se respira en el ambiente el pudor controlado de los autores, expuestos como meras atracciones en sus garitas, mientras un río de gente circula por la interminable calle flanqueada por quioscos.

Es posible que para los escritores de éxito tenga mayor sentido tan célebre exhibición literaria, al fin y al cabo, es un acto cultural altruista y generoso (o debería serlo), una manera de que los contadores de historias puedan estampar por fin la rúbrica en los ejemplares de sus pacientes lectores, capaces de esperar lo que haga falta en interminables colas. Incluso habrá autores a los que tal baño de multitudes les serene el ego por un tiempo. Pero estos son los menos, para la mayoría la larga espera está en su lado, dentro de su caseta.

Si esos escritores menos conocidos tienen la suerte de estar en buena compañía y amena conversación durante sus turnos de firmas y se lo toman como un posible encuentro con los amigos que tengan a bien acercarse a su caseta, tal vez el cáliz pase más rápido. Pero ¿cuántos se quedan sentados mirando al vacío mientras los minutos pasan como siglos y las colas de los lectores de compañeros vecinos los engullen como mosquitos insignificantes?

ESCRITORES INDEPENDIENTES EN FERIAS DEL LIBRO

Pero es que, además, en los últimos años los autores de a pie no solo compiten con las celebridades de las letras, también tienen muchas probabilidades de que sus casetas permanezcan ocultas entre los fans enloquecidos de cualquier famoso de la tele. Es entonces cuando, no es que se pregunten qué hacen allí, sino cómo se puede escapar de semejante avalancha de consumidores empedernidos de programas del cotilleo. Para terminar con una crisis de identidad, no muy seguros de si son escritores, vendedores o figurantes de relleno de un reality televisivo.

No siento especial simpatía por las ferias de libros, pero no es un rechazo al encuentro entre escritores, libros y lectores, nada más lejos de la realidad, para mí son los tres pilares de la literatura y cada uno de ellos es sagrado; podéis imaginar hasta qué punto valoro esos momentos en los que todos se juntan. La desazón que me invade es más por una cuestión de estética, no termino de asumir el hecho de que el autor tenga que estar custodiando sus libros como si se tratara de un vendedor de coches. La verdad es que a muchos se les da genial, especialmente a los que ya se sientan tras el mostrador con las ventas aseguradas y dos bolígrafos por si con uno no basta; pero estoy convencida de que no son pocos los que se preguntan por qué tienen que dar la cara como si ellos fueran el coche expuesto para la venta.

Como he comentado, he experimentado en dos ocasiones lo que se siente dentro de la caseta, siendo todavía más desconocida que ahora, y las dos horas que me adjudicaron fueron eternas, una de ellas insufrible: el librero fue bastante déspota y desconsiderado. Menos mal que vinieron a verme algunos amigos y parte de mi familia, no es una situación cómoda para alguien que no tenía el producto vendido y nunca tuvo dotes de comerciante.

A pesar de todo lo anterior, reconozco que me hubiese encantado pasarme este año por la Feria del Libro de Madrid, tengo allí muchos amigos y lectores que me están esperando, y qué mejor momento para encontrarnos; pero resulta que los autores que publicamos en plataformas y vendemos libros físicos online somos competencia de las grandes editoriales, con lo cual por el momento no hay nada que hacer; yo en concreto, al ser híbrida, soy mi propia competencia. Esto es una paranoia. Lo que me hace pensar si, más que ferias del libro, ¿no habría que llamar a estos eventos ferias de editoriales consagradas o ferias de libreros? ¿Qué pasa?, ¿que el libro autopublicado o vendido online no es libro?

No dejéis de leer esta noticia: La Feria del Libro veta a las editoriales de autopublicación: “Nos sentimos humillados

Como veis, tengo sentimientos encontrados, pero todos sinceros y reflexionados. No pierdo la esperanza de que en un futuro próximo estos acontecimientos literarios se reciclen e inicien un camino más acorde con el significado que en verdad tienen y no de meras ventas de libros de los autores de siempre, que por otro lado no necesitan este escaparate.

Por cierto, si el año que viene, o el que sea, voy a la Feria del Libro de Madrid, por favor, id a verme y hacedme compañía, me encantaría conoceros y pasar un rato agradable tomando unas cañas.

 

Paseo de la Fama para Escritores de Amazon 5

MERCEDES PINTO MALDONADO: HISTORIAS DE AMAZON

Hoy quiero compartir con vosotros una información que me hace especial ilusión. Amazon dedica una de sus paginas a contar historias de inventores, autores y emprendedores que han transformado su vida con esta plataforma internacional. Por mi trayectoria y relación con Amzon KDP y Amazon Publishing, fui invitada para contar mi experiencia y el pasado 22 de abril el encantador y profesional equipo de Amazon Historias me grabó y entrevistó en la ciudad de Barcelona.

“Mercedes Pinto no sabe cuándo empezó a escribir: se recuerda siempre con un bolígrafo y ante una libreta. La autopublicación dio un vuelco a su carrera como escritora y ahora puede afirmar orgullosa que vive de su gran pasión”.

Así comienza este reportaje que podéis leer completo en este enlace y que también incluye el siguiente vídeo.

Gracias a Amazon y gracias a vosotros, queridos amigos y lectores.

sistema de recomendación libros en amazon

COMENTARIOS Y ESTRELLAS EN AMAZON: ¿CÓMO FUNCIONAN?

El propósito de este artículo es explicar lo aprendido sobre el sistema de recomendación de libros en Amazon, sobre las reseñas y estrellas de los libros, gracias a la experiencia y la observación, con la intención de arrojar luz y relajar los ánimos de los autores nóveles, que a menudo se desmoralizan por esta causa.

Después de años escribiendo y once novelas publicadas en plataformas, creo que he podido comprender en parte cómo va esto de los comentarios que dejan los lectores cuando terminan de leer un libro.

Si observamos con atención cómo se van sumando las estrellas a los libros más vendidos de Amazon, advertiremos una pauta bastante común a la mayoría. Si el autor cuenta con una masa crítica de lectores que lo sigue, bien porque él mismo cae bien en las redes, porque hasta el momento gusta su narrativa o porque tiene muchos seguidores y una familia inmensa y entregada, los primeros comentarios (de 10 a 50) probablemente estén cargados de halagos y estrellas y la puntuación media estará por encima de 4,5 sobre 5. Esto, junto a las ventas iniciales de dichos lectores, seguidores, amigos y familiares, hará que el libro vaya escalando puestos y, con mucha probabilidad, se situará en el Top 100, al menos unos días.

sistema de recomendación libros en amazon 5 estrellas

Bien, ahora es una obra visible, y es esta visibilidad en el escaparate la que conseguirá que comiencen a llegar a los lectores desconocidos, que son los que harán que nuestra carrera ascienda o descienda. Empieza el verdadero examen, la prueba de fuego. Estos consumidores habituales de literatura no sienten ninguna empatía por el autor ni conocen su obra anterior, solo quieren disfrutar leyendo, buscaban lectura y miraron el escaparate. ¿Por qué no?, se dicen, si están bien valorados y en el Top 100…

sistema de recomendación libros en amazon estrellas

Un pequeño tanto por ciento de ellos cuando termine la lectura se lanzará a la plataforma de ventas para opinar, algunos sin piedad ni delicadeza, tal cual se sientan después de leer y según su personalidad. Y, lo más importante, paralelamente, estos nuevos lectores iniciarán el boca-oreja en bares, oficinas, colegios, reuniones de amigos, con la familia… Para bien o para mal. También se empezará a comentar la obra en grupos de lectores de la red, que no necesariamente conoce el escritor, que solo sabe del pequeño círculo que lo rodea, por muchos seguidores que tenga. Él vive al margen de esta corriente invisible, que es la que realmente toma el pulso al libro y valora con honestidad y sin compromiso. Es la hora de la verdad.

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Salvo excepciones, por mucho que guste y cale un libro en el amplio e inescrutable colectivo lector, en esta fase las opiniones comenzarán a diversificarse. Los lectores ya no serán tan generosos como al principio y el número de estrellas y halagos irá moderándose. En unos meses las cinco estrellas del principio se convertirán en cuatro. Pero no significa que el libro no haya gustado o no tenga gran éxito. Es más, esto es muy bueno, representa eso, que lo están leyendo los no conocidos. Esta es una etapa a la que no todas las obras llegan y mucho menos superan con éxito, aunque tengan de media cinco estrellas. ¿Por qué? Es sencillo, porque después de que leyeran el libro los lectores fieles, amigos y familiares (siempre generosísimos en los comentarios y encantados con los agradecimientos que luego el autor les dedica) el marketing se paró, o porque el boca-oreja no funcionó y en verdad no gustó al lector de a pie, por el motivo que fuere, esto es otra cuestión. La verdad es una y campa a sus anchas por todos los recovecos, ajena a los amiguismos y deudas creadas.

sistema de recomendación libros en amazon comentarios y estrellas

Haré un paralelismo con la comida: si a un numeroso grupo de invitados ponemos los mejores manjares, unos pensarán que el jamón estaba exquisito, otros que nada como las gambas a la plancha y los vegetarianos harán ascos a todo lo anterior asegurando que nada para el paladar como los rollitos de primavera. Es probable que, de pedir a los comensales que califiquen los alimentos servidos, unos darían cinco estrellas al jamón de pata negra y otros no más de una, aunque fuese el jamón más delicioso de la historia. Menos tu madre y tu amiga Loli, que le pondrían todos los astros del firmamento a cada uno de los bocados servidos a la mesa, aunque obviamente la salsa del pescado estaba para tirarla al fregadero. Las opiniones más sinceras y útiles serán lanzadas fuera de la casa del anfitrión, cuando él no pueda escucharlas.

También en esta fase, en la que el libro es bastante visible y competitivo, puede ocurrir que comiencen las zancadillas y las malas artes por parte de la competencia. No en pocas ocasiones alguna obra ha sido torpedeada con estrellas de una en una y comentarios malintencionados con el único propósito de echarla del Top 100.

De manera que es casi imposible que un libro que lleve meses y meses en los primeros puestos y con cientos de comentarios (lo que demuestra su éxito a través del tiempo y que el boca-oreja no ha cesado de funcionar) mantenga una puntuación media de cinco estrellas.

Los que se sienten orgullosísimos de las magníficas calificaciones de sus obras, aunque no hayan vendido más que un par de cientos de ejemplares, deberían tener un superventas y estar visibles en los escaparates un año para comprobar lo escrito en este artículo.

Ya, ya sé que algunos os estaréis preguntando: ¿Y qué pasa con esos libros que llevan meses y meses en los primeros puestos con calificaciones y comentarios pésimos? Novelas que hasta su sinopsis haría llorar de estupor a una estatua de Cervantes. Bueno, este es un tema delicado, solo os diré que podría tener relación con aquello de que no a todos nos han educado con el mismo concepto del honor y que la picaresca existe. Y ahí lo dejo por el momento, si consigo datos de peso, en su momento escribiré un artículo sobre este desagradable tema.

Así que, querido escritor que empiezas, no te aflijas porque tu obra no es valorada, puede que no tengas los seguidores, amigos y familiares suficientes (tan necesarios en los comienzos) para que te den ese primer empujón y necesites ir poco a poco. Si vales para escribir y luchas, llegarán tus estrellas y el boca-oreja, aunque sea en el tercer o cuarto libro. No es este un camino fácil.

Web Mercedes Pinto Maldonado

(Si quieres saber más sobre mis obras y sobre mí te invito a pasarte por mi web oficial picando en la imagen. ¡Gracias!)

4 CLAUSULAS DE UN CONTRATO EDITORIAL OBSOLETAS Y EXTRAÑAS

4 CLÁUSULAS DE UN CONTRATO EDITORIAL OBSOLETAS Y EXTRAÑAS

Aunque hace tiempo ya publiqué un artículo sobre los contratos editoriales, pienso que en estos momentos no está de más recordar a los futuros escritores la importancia de examinarlos y reflexionar con calma antes de firmar.

Además, pasados unos años estoy todavía más convencida de que firmar porque estar con este o aquel gran sello editorial es ya un aval puede ser un grave error en nuestra carrera literaria. El verdadero aval son los lectores, son los que deciden el camino que recorrerá nuestro libro, y para llegar a ellos necesitamos que nos abran puertas, no que nos las cierren, y estar dispuestos a trabajar con perseverancia, claro.

Se escapan a mi entendimiento la mayoría de las cláusulas de los contratos de las viejas editoriales. A poco que leamos con una mínima atención los contratos que ofrecen nos daremos cuenta de que están plagados de sinsentidos, al menos para el autor, entre ellos me gustaría reparar en cuatro muy esenciales:

 

4 Cláusulas de un contrato editorial obsoletas y extrañas

1. El tiempo de cesión de derechos de la obra

La mayoría de las editoriales exigen al autor que ceda todos los derechos de la obra contratada un mínimo de siete años. ¿Por qué? ¿Qué objeto tiene este empeño por la parte contratante?

si la obra va bien y es un éxito de ventas, lógicamente el escritor estará encantado de renovar el contrato las veces que sea necesario, y si es un fracaso y no deja beneficios para ninguna de las partes, ¿a qué ese empeño en seguir conservando año tras año unos derechos que no aportan nada más que pérdidas?

Por supuesto, para el autor esto es una esclavitud innecesaria e inexplicable, que además le impide rescatar su obra del ostracismo y luchar para encontrar otras oportunidades.

En definitiva, teniendo en cuenta que un libro tiene en las librerías una visibilidad física de dos o tres semanas y que es del todo imposible que aporte unos beneficios dignos en este tiempo, a no ser que el escritor sea una vieja gloria, ¿no os parece un verdadero enigma esta exigencia? ¿Será que la pasión por la literatura de estas macroempresas del papel es tal que no les importa almacenar palés y palés de libros como si tuvieran un peculiar síndrome de Diógenes literario?

2. Número de ejemplares para el lanzamiento

Vivimos en el siglo XXI, hoy día no es necesario imprimir 5.000 ejemplares en vez de 500 para abaratar el precio de la unidad.

Lanzar miles de libros que no tienen ninguna posibilidad de llegar a las librerías, o de estar en ellas el tiempo suficiente que necesita una masa crítica de consumidores para conocer el producto, es algo que también perjudica al autor.

Como es lógico, las devoluciones de gran parte de la tirada están garantizadas, con una consecuencia nefasta en los royalties del escritor que, aunque pudiera parecer que ha vendido un número determinado durante el primer año, suele encontrarse con que los años siguientes deberá restar de sus ganancias las devoluciones que hacen las librerías.

En definitiva, a las editoriales le saldrá a más bajo costo el ejemplar cuando la tirada es mayor, pero para el autor el coste es mucho más alto a la postre. Ellas rara vez pierden, os lo aseguro.

3. Cesión de la posibilidad de traducciones, películas o cualquier versión de la obra

Este punto es del todo descabellado. La mayoría de las editoriales exigen los derechos de cualquier versión de la obra, aunque solo tengan la intención de publicarla en papel y digital, y en muchos casos solo en digital. ¿Qué sentido tiene secuestrar cualquier otra salida de tu libro si solo quieren el digital, por ejemplo? ¿Qué pasa con esta cláusula?

Muy sencillo: que en el caso de que solo quieran el digital ―para ellos esta versión tiene coste prácticamente cero y todo ganancias―, el autor estará durante siete años imposibilitado para buscar otras vías para papel, audible o cualquier otra modalidad.

4. Pago de los royalties una vez al año y sin mostrar con claridad las cuentas

Puedo entender que sea necesario que las librerías pasen datos de ventas y devoluciones a las editoriales para que estas puedan comunicar al autor sus beneficios; pero, por ejemplo, ¿por qué un año? No lo entiendo, ¿no reciben los editores los números de las ventas en papel cada tres meses?

Por otro lado, esto tal vez se pueda justificar de algún modo para el libro en papel, que tampoco, pero ¿y el digital? ¿Por qué el autor no puede ver y cobrar los beneficios de las ventas mensualmente igual que las empresas editoras? ¿Qué problema habría a este respecto? Es completamente absurdo, de hecho, yo tengo dos de mis libros con Amazon Publishing ―no confundir con KDP de Amazon, que es autopublicación― y puedo saber a diario cuántos ejemplares se venden, en qué versión y en qué país. Y lo mejor, cobro cada mes, como todo hijo de vecino. O sea, pagar a tiempo y con total claridad no es un imposible. Qué extraño todo, ¿no os parece?

 

Hay más cláusulas obsoletas y extrañas en los contratos editoriales tradicionales, pero bajo mi punto de vista estos son los más importantes, por los que debemos pelear. No olvidemos nunca que los libros son nuestros, que somos nosotros los que proporcionamos la materia prima y que hoy día con las plataformas de autopublicación tenemos otras opciones. Las editoriales necesitan a los autores infinitamente más que los autores a las editoriales.

 

Web Mercedes Pinto Maldonado

(Si quieres saber más sobre mis obras y sobre mí te invito a pasarte por mi web oficial picando en la imagen. ¡Gracias!)