AMAZON Y EL DÍA MUNDIAL DEL LIBRO

AMAZON EN SANT JORDI

Se acerca el Día Mundial del Libro y Amazon quiere celebrarlo junto a lectores y autores con un evento diferente en el que se ha puesto mucho trabajo y cariño:

AUTHORS WALK OF FAME / PASEO DE LA FAMA PARA ESCRITORES

He tenido la suerte de ser invitada junto a otros escritores.

A los que estéis por Barcelona y alrededores os animo a asistir, me encantaría saludaros el SÁBADO 22 DE ABRIL DE 10:30H A 12:00H EN LOS JARDINES DEL PALAU ROBERT.

No es una firma de libros, es… una sorpresa. Bueno, más de una.

A los que podáis estar y a los que no, ¡FELIZ DÍA MUNDIAL DEL LIBRO!

Os contaré a la vuelta.

Os dejo dos artículos sobre el evento.

EUROPA PRESS

http://www.europapress.es/catalunya/noticia-amazon-organizara-paseo-fama-escritores-barcelona-20170419162257.html

EL PERIÓDICO

http://www.elperiodico.com/es/noticias/politica/amazon-organizara-paseo-fama-con-escritores-barcelona-5982504

DIFERENCIAS ENTRE NOVELA ROMÁNTICA, ROSA, ERÓTICA Y PORNOGRÁFICA

DIFERENCIAS ENTRE NOVELA ROMÁNTICA, ROSA, ERÓTICA Y PORNOGRÁFICA

Visto el panorama literario actual donde parece que en la novela romántica ya cabe todo, como si de repente el amor se hubiese devaluado convirtiéndose en la palabra comodín de cualquier tipo de relación, me he tomado un tiempo para reflexionar sobre las diferencias entre novela romántica, rosa, erótica y pornográfica.

El romanticismo ha sido, y espero siga siendo por siempre, el motor de la humanidad. Gracias al amor todavía seguimos aquí. Gracias a que hace muchos miles de años alguien cambió el orden de prioridades en su vida y amó por primera vez en la historia por encima de la supervivencia hemos conseguido evolucionar.

Es muy posible que el ser humano pueda vivir sin sexo en un futuro, pero no podrá sobrevivir sin amor. Somos la especie más evolucionada por este simple detalle, porque amamos, y como consecuencia odiamos. Por lo demás no nos diferenciamos mucho del resto de los animales.

Meter en el mismo saco el verdadero amor con comportamientos tan mundanos como las relaciones banales de aquí te pillo aquí te mato, los rollos de fin de semana, los actos meramente sexuales, tan grotescos como vulgares, las conductas del humano en celo o las versiones cutres del Kamasutra, bajo mi criterio, es cuanto menos un atentado contra la literatura romántica.

¡No, no y no! Una novela romántica nada tiene que ver con una sucesión de coitos en las posturas ya conocidas por cualquier mortal, mientras sus protagonistas se dedican las frases y palabras más soeces que se les ocurren en semejante estado de deleite.

Ya desde la antigüedad han existido novelas pornográficas que en su mayoría poco tienen que ver con el arte, si acaso, son meros tratados sobre el sexo o folletines de entretenimiento para mentes calenturientas. Repito, nada que ver con lo elevado y complejo del espíritu y mucho menos con la destreza literaria del verdadero artista.

Novelar es el arte de contar una historia fabulada con toda la belleza que podamos robarle al lenguaje. Escribir sobre cómo se ayuntan un hombre y una mujer, dos hombres, dos mujeres o cualquier combinación de ayuntamiento que se nos ocurra, es otra cosa. Añado y aclaro, si la historia requiere de escenas de sexo, naturalmente el autor debe saber solventarlas, pero usando su don, buscando esas palabras que describan el momento sin torpedear con vocablos chabacanos al lector sensible, que busca disfrutar de un verdadero romance.

La novela romántica tiene su origen en el Romanticismo de finales del siglo XVIII, surgido como un acto de rebeldía al racionalismo y academicismo literario. Fue un movimiento impulsado por autores que se oponían al capitalismo y la banalización del espíritu, en el que la exaltación de los sentimientos primaba muy por encima de lo meramente físico o terrenal.

Dependiendo el argumento, los personajes, el final y la trama, las novelas que en nuestro tiempo nos empeñamos en encajar con calzo en el género romántico en realidad tienen su propia temática y público.

Como en nuestros días, por aquello de que todo parece desvirtuado, resulta un imposible encontrar las definiciones oficiales para estos géneros, me he permitido hacer una especie de fusión de todas las opiniones leídas y sumar la mía.

Diferencias entre novela romántica, rosa, erótica y pornográfica

Novela romántica

Es aquella en la que se exaltan los avatares y tragedias de una pareja, en la que normalmente se pone de manifiesto el contexto social, político, geográfico o familiar que impide la consumación de tal amor. El argumento suele ser original y complejo, la relación entre los protagonistas no puede compararse a ninguna otra obra. A menudo tiene buenas dosis de suspense y el lenguaje tiende a huir de lo vulgar. Los personajes tienen un concepto del amor onírico, más allá de lo físico, por el que están dispuestos a dar la vida. La historia no necesariamente desemboca en un final feliz, a veces ni siquiera es medianamente satisfactorio.

Novela rosa

También en ella se narran los avatares de una pareja, pero el argumento suele ser sencillo, que refleja el momento actual, sin más pretensiones que llegar al final feliz. Son más ligeras, el lenguaje es cotidiano, el noventa y cinco por ciento de sus lectores son mujeres con un perfil sencillo que buscan más el entretenimiento que el arte y la belleza. Prueba de que hablamos de una literatura más liviana es que la mayoría de sus autores suelen publicar varias al año, incluso dos a la semana, y tienen una vida profesional muy prolífica.

Novela erótica

Es el arte de seducir sin mostrar, de despertar la imaginación sin enseñar, sus autores huyen del sexo explícito, su objetivo no es la meta, sino el camino. Es la manera más elegante y difícil de contar las pasiones ocultas de un ser humano. El verdadero escritor de novela erótica sabe en todo momento dónde está la línea que separa la sugestión de la obscenidad, y el lector de este género también.

Novela pornográfica

No es novela, es un consolador de papel, una Viagra camuflada entre letras.

Como ejemplos de novelas románticas podríamos citar algunas de las más grandes obras de la literatura: Orgullo y prejuicio, Romeo y Julieta, El cuaderno de Noah, Los puentes de Madison, Cumbres borrascosas, El amor en los tiempos del cólera, El paciente inglés, Ana Karenina, La princesa prometida

Me pregunto si alguien se atrevería a catalogar estas novelas de rosas, eróticas o pornográficas. Imposible, son claramente románticas. Y mucho más importante, me pregunto si alguien se atrevería a comparar la novela rosa actual a estas historias, por más que su autor se empeñe en venderla como romántica, cuando en realidad los personajes son estereotipos, los diálogos vacíos y vulgares y la trama una mala excusa para escribir sexo y un final feliz.

ESCRITORES, REDES, CHISMES Y CHUPIPANDIS

 

Hace tiempo que el comportamiento de los escritores en las redes me está haciendo reflexionar. Ojo, yo también me incluyo, hablo en general. Supongo que nuestro gremio no es muy distinto de cualquier otro. La necesidad de sobrevivir, la competitividad, el preguntarnos día a día por qué aquel vende no sé cuántos miles y yo no… nos lleva a veces a la desesperación. Creo que a esa masa de lectores que sigue nuestras páginas no se le escapa cómo en muchas ocasiones llegamos a hacer el más absoluto ridículo solo por significarnos con respecto al resto.

A menudo recibo mensajes y correos electrónicos de autores que comienzan y me preguntan qué pasos deben seguir para que su obra no muera en el submundo de las plataformas digitales. Es difícil aconsejar en este tema, al final todo depende de la personalidad del escritor en ciernes, del tiempo que tenga, de cuánto esté dispuesto a apostar por su literatura… Y sobre todo de la calidad de la obra y de si es buen momento para el tema que ofrece.

Sea cual fuere el número de lectores a los que te dirijas, uno o un millón, pienso que al final lo importante es que tu historia cale hondo y deje huella. Si es así, comenzarán a hablar bien de ti y se iniciará esa mágica e invisible corriente positiva que va de boca a oreja por los rincones. Aunque es verdad que especialmente cuando estás en los comienzos esto no es suficiente, el pistoletazo de salida requiere una energía extra: la engorrosa publicidad, de la que ya he escrito en varias ocasiones.

Pero hoy no quería hablaros de los escritores que comienzan llenos de dudas y dando traspiés sobre un camino plagado de obstáculos, sino de los que ya tenemos un bagaje y miles de lectores que nos siguen y confían en nuestras obras. Ya hemos aprendido algunas lecciones en esto de la publicidad y cómo proyectarnos en las redes, sabemos que si queremos ser leídos lo primero es no defraudar. Hay que escribir buenas historias y escribirlas bien. Después habrá que hacer una campaña de marketing para el lanzamiento (de acuerdo, de esto se libran unos pocos privilegiados), pero la mayoría del trabajo ya lo hicimos años atrás, ahora hay que continuar aprendiendo.

Bien, tenemos una buena lista de medios de comunicación, blogueros y lectores en nuestra página de MailChimp, a los que mandaremos una nota de prensa para informar de nuestro nuevo libro; tenemos miles de seguidores en Facebook, Twitter, LinkedIn, Instagram, Google Plus…. a los que también iremos avisando con una publicidad cuidada y profesional. ¡Porque ya hemos aprendido que esto es lo que realmente valoran los auténticos lectores! Ellos quieren BUENAS NOVELAS y tener información sobre ellas, no encontrarse en nuestras páginas chismes, quejas, la imagen de nuestras últimas lentejas, otra más de nuestra mascota o fotografías de autores en mil poses.

Los que pasan por nuestros muros buscando cotilleo no interesan a nuestra carrera y, aunque nos lean, son pocos e inestables. Son personas cuyo interés por el chismorreo está muy por encima de la literatura. Lo he comprobado, estoy muy segura de lo que os cuento, para ellos el amiguismo con el autor es lo más importante. Y sí, te pondrán cinco estrellas y maravillosos comentarios en todas las plataformas de ventas y en sus blogs mientras seas su amigo. Pero si un día los decepcionas, se te olvida darles los buenos días o no preguntas por la salud, para ellos tus obras han pasado de ser magníficas a lo peor del panorama. Entonces empezarán a quitarte estrellas y a denostarte con la misma facilidad que antes te halagaban.

No, no escribimos solo para los compañeros, amigos o conocidos, lo hacemos sobre todo para los verdaderos lectores. Personas para las que la literatura es un pilar importante en sus vidas, que prefieren mil veces un buen libro a un corrillo de cotillas tipo Sálvame. Serán sinceras e imparciales y se plantarán ante nuestra obra esperando disfrutar, sin importarles si el autor fue el viernes a la peluquería, el domingo comió paella o es amiguísimo o enemiguísimo de no sé cuantos compañeros o blogueros.

Pero vayamos a los datos objetivos que explican con claridad todo lo anterior. En mi caso, con 13.500 seguidores en Twitter, 4.800 en mi perfil de Facebook y otros 4900 en el profesional, 500 en mi blog y más de mil en LinkedIn, Instagram y Google, os aseguro que solo habré interaccionado con unos 300 y tal vez haya llegado a conocer un poco a 150 de ellos. Con la mayoría solo virtualmente, personalmente puede que conozca a unos 75. El resto, pongamos unos 20.000, me siguen por dos razones fundamentales: porque son compañeros (no más del 5%) o porque alguna vez leyeron una de mis obras y se hicieron seguidores para estar al corriente de mis lanzamientos. Nada más, no soy de las que siguen para que me sigan.

¿Qué quiero decir con esto? Sencillo, no debemos utilizar nuestros muros para mostrar lo amigos que somos de tal o pascual y enemigos de fulano y mengano. Esta no es la manera de significarse como profesional, muy al contrario, con este comportamiento es probable que espantemos a los verdaderos lectores.

A lo largo de los años he hecho amigos en las redes, como la mayoría, amistades que se han quedado en mi vida y que me ayudan personal y profesionalmente. Pregunto: si son mis amigos, con los que hablo por teléfono o por privado y quedo siempre que puedo, ¿alguien me puede explicar qué necesidad hay de estar todo el puñetero día poniendo en mi muro frases a medias, dirigidas directamente a dichos amigos, para demostrar la complicidad que tenemos entre nosotros y que somos una piña frente a los enemigos? Se escapa a mi comprensión este infantil comportamiento.

Al final las redes, especialmente Facebook, están resultando un simple patio de colegio para los escritores. Un espacio de ocio al que salimos en las horas de recreo (los hay que disfrutan de recreos bien largos) para hacer corrillos con la única intención de demostrar lo supercolegas que somos unos pocos, unidos frente a un universo que conspira contra nosotros (entiéndase “universo” como el resto de autores que no nos baila el agua). Esa manía de vomitar públicamente mensajes en clave que, se supone, solo pueden descifrar los amigos de mi chupipandi ¿no parece más bien cosa de niños de diez años? Aclaro, lo de mensajes clave es mucho decir, para esto hay que ser más inteligente. ¿Es que a pesar de ser tan amiguísimos aún no nos hemos dado el número de móvil y por eso lanzamos señales de humo como los indios? ¿Es que no tenemos el coraje de quejarnos abiertamente a quien debemos y utilizamos estas tonterías para, solapadamente, levantar ampollas y envidias en el resto de colegas, que seguro se mueren por formar parte de tan prestigioso y elitista club? ¿O es que en realidad no hemos aprendido a escribir y por eso en vez de argumentar y comunicarnos con claridad enchorizamos cuatro palabras inconclusas y que lo entienda quien pueda?

En resumen, según mi experiencia, si queremos tener una proyección profesional debemos comportarnos como tal públicamente. Es importante utilizar nuestras páginas para dar noticias literarias, publicitarnos con habilidad y contestar amablemente a nuestros lectores, y dejarnos de dimes y diretes y de lanzar puyas al enemigo orquestadas en privado con nuestros íntimos. Si tenemos quejas, estamos resentidos por algún motivo o queremos opinar sobre cualquier asunto que nos inquiete, lo lógico en un escritor es argumentar y defender nuestra postura o inquietud en un buen artículo de opinión, que para eso tenemos nuestros blogs y el don de la palabra escrita. Digo yo.

Vamos, hablando en plata, si quieres decir algo a alguien, búscalo y díselo. Si no quieres que se entere, cállate y deja de enredar en las redes y confundir a tus lectores. Y si quieres que se enteren todos tus seguidores y por ende los seguidores de tus seguidores, puñetas, habla claro.

Lanzamiento de TINTA ROJA (El escritor desahuciado)

El manuscrito robado

Imagino que muchos de vosotros os acordáis de El escritor desahuciado, publicado por entregas domingo a domingo durante un año en esta casa. Bien, pues Tinta roja no es más que este manuscrito, corregido, revisado y autopublicado en Amazon.

Solo quería comunicaros la noticia de que ya podéis leer esta novela sin interrupciones ni esperas.

Os dejo la sinopsis, mi agradecimiento y un abrazo.

SINOPSIS de Tinta roja

Han pasado veinte años desde que Julio escribiera su primera y única novela. Por entonces, llevado por el sueño de ser escritor, envió su manuscrito a numerosas editoriales y agencias. Nadie le contestó. De manera que decidió dedicarse a los negocios, convirtiéndose en un multimillonario empresario. Pero de la noche a la mañana cae en la más absoluta ruina, y es entonces cuando descubre que aquella historia que escribió siendo casi un muchacho había tenido un destino muy distinto al que imaginaba.

Tinta roja es una novela corta protagonizada por Julio, doña Carmen y su hija Daniela, tres autores que se encuentran en una vieja pensión para escribir la esperada tercera entrega de un libro robado a su autor, en la que los tres serán escritores y protagonistas y uno de ellos deberá morir en el desenlace.

LOS 18 PASOS PARA PROMOCIONAR UN LIBRO AUTOEDITADO

LOS 18 PASOS PARA PROMOCIONAR UN LIBRO AUTOEDITADO

El mundo de la autoedición es cada vez más competitivo y su evolución vertiginosa. Promocionar un libro autoeditado es fundamental para llegar a los lectores. Las estrategias de marketing de hace un año ahora parecen arcaicas y no se reflejan en el número de lectores a los que llega el autor y por tanto en las ventas.

Cuando yo comencé a autopublicar en Amazon, hace cuatro o cinco años, parecía que con publicitar en tu blog y Facebook la portada y algunos textos de tu libro y organizar una lectura conjunta era más que suficiente. Así fue como Maldita llegó a ser número uno en España, Alemania y Francia durante año y medio. De acuerdo, la publicidad no es suficiente, el libro tiene que gustar; pero no es menos cierto que sin un buen empujón inicial para llegar a una masa crítica y que esta comience la verdadera promoción boca-oreja, por muy buena que sea la historia, quedará en la sombra.

Para la siguiente novela me sumé a Twitter, ya tenía un buen número de lectores que me seguían, así que continué avanzando y Pretérito imperfecto fue también número uno en España y se clasificó bien en varios países. Pero a cada obra publicada el número de escritores autoeditados se multiplicaba en las plataformas digitales, muchos de ellos con más conocimientos que yo en redes (cosa fácil, la verdad).

Fue entonces comencé a utilizar Google +, a interaccionar activamente con mis lectores, pagar imágenes para las publicaciones… Como digo, a medida que pasaba el tiempo iba aumentando las herramientas de promoción y poniendo cada vez más cuidado en los anuncios, intentando ser original para que mis seguidores no se sintieran ante mis muros como en el intermedio de una buena película, donde siempre aparecen los mismos anuncios.

Encargué book tráilers (aquí os dejo el de Hijos de Atenea), hice presentaciones, colaboré en revistas culturales, fui entrevistada en radio y televisión… En Twitter, por ejemplo, comprendí la importancia de los hashtags o etiquetas, que para nada son estables en el tiempo, lo que antes funcionaba, como países o estados, ahora tiene menos repercusión y son palabras concretas como #Novela, #Libros, #Kindle o #Suspense, entre otras muchas, las que abarcan mayor radio.

También tomé conciencia de la importancia de hacer equipo con otros autores, cierto que la unión hace la fuerza y que es muy interesante dejar espacio en tus páginas para publicitar a los compañeros, normalmente también ellos lo hacen contigo y todos conseguimos llegar a un mayor número de lectores.

Y seguí perfeccionando y aumentando el plan de marketing hasta convertirse en un trabajo de locos del que, por cierto, no se libran los escritores que publican con grandes editoriales, excepto las viejas glorias cuyos nombres ya son sellos de garantía de calidad. Aunque también es cierto que, en mi caso, con Cartas a una extraña y Mensajes desde el lago, publicadas con Amazon Publishing, he disfrutado de una buena promoción por parte de la editorial, de hecho, todavía me parece mentira que por primera vez, después de haber publicado con otros grandes sellos, haya tenido verdadera ayuda tanto en la edición como en la publicidad.

A menudo los compañeros que no consiguen levantar el vuelo en este complicado mundo me preguntan qué hacer. Madre mía… es un trabajo arduo y complejo, cada vez más. El próximo 25 de julio Amazon Publishing lanzará mi tercera obra firmada con ellos Una de las tres y ya estoy dándole vueltas al plan de marketing. Si de algo estoy segura es de que para promocionar un libro autoeditado lo importante es sembrar en muchos lugares y ser conscientes de que ni Facebook ni Twitter son suficientes, tenemos que ampliar el círculo, todo cuenta, absolutamente todo. Suponiendo que esta nueva obra fuese autoeditada, bajo mi punto de vista, los pasos serían los enumerados a continuación, aunque publicada por editorial solo me ahorraría los tres primeros puntos.

LOS 18 PASOS PARA PROMOCIONAR UN LIBRO AUTOEDITADO

1º Exhaustiva corrección y evaluación de la obra, a ser posible por un profesional

Debemos estar seguros de que nuestro manuscrito será de interés para los lectores y tener confianza en que nuestra historia tiene nivel literario en todos los sentidos.

2º Portada adecuada

Original y diseñada por un buen portadista, a no ser que se nos dé muy bien esto del diseño. La portada es el primer flash que recibe el consumidor de libros, debe representar eso que busca, que normalmente es una historia que le sorprenda independientemente del género. La imagen debe captar su atención y resultarle distinta a todas las anteriores. Si le gusta la portada, leerá la sinopsis.

3º Sinopsis con gancho

Que se ajuste al contenido y, muy, muy importante, sin erratas y que ya demuestre nuestra buena narrativa. La sinopsis es una pequeña muestra, un avance del contenido de la obra a través del cual el lector decide si adquirirla o no, debemos mostrar en ella toda su excelencia. Si la novela es buena, la sinopsis debe ser mejor.

4º Logline o versión abreviada de la sinopsis

Unas 35 palabras que describan la historia y que nos serán muy útiles para responder con precisión y rapidez a la eterna pregunta: ¿De qué va tu libro? Además de que nos servirá como frase eslogan.

5º Actualizar nuestra página web

Hoy día la página web de autor es imprescindible para los escritores, en ella debe estar toda la información de nuestra carrera de una forma ordenada e intuitiva, porque es donde acudirán todos los que tengan interés por conocer nuestro trabajo, ya sean editores, medios de comunicación o lectores.

6º Actualizar nuestra biografía en todas las páginas que tengamos en las redes

Todo medio de comunicación, bloguero o lector debe encontrar la información correcta y actualizada en cualquier parte, porque es en nuestras páginas donde copian los datos que necesitan para entrevistas y artículos.

7º Nota de prensa o email marketing

Bien dirigidos, dependiendo de si es para medios de comunicación, para lectores o para blogueros. En esta información encontrarán un saludo adecuado, portada, sinopsis, enlaces de interés y pequeña biografía. Todo sin extendernos más de lo necesario. Cuanto más directo y sencillo sea el comunicado más fácil será que no termine en la papelera.

8º Lectura conjunta

Regalando a los participantes el ejemplar, al menos en digital, lógicamente con un cheque regalo, no es bueno ir enviando a todo quisque el manuscrito en Word o Pdf por aquello de la piratería, además de ser algo cutre. Creo que es importante esta pequeña inversión, todavía nadie conoce la obra y estos lectores se ofrecen altruistamente a valorarla, qué menos que evitarles gastos.

9º Elaboración de banners de promoción

Para Facebook, Twitter, Instagram, LinkedIn… Si no sabemos, los encargamos, cuantos más tengamos y más distintos entre sí, más fácil será promocionar sin cansar.

10º Elección de textos gancho de la historia para las publicaciones

11º Elaboración de tuits

Con inteligencia y originalidad, a los que acompañaremos con los banners. Yo aconsejo tener una buena lista.

12º Hacer un book tráiler

Si no sabemos, lo encargaremos a un entendido. Mejor nada que un vídeo casero que desmerezca nuestra obra.

12+1º Organizar un sorteo atrayente entre los lectores

Si es posible, no solo de nuestros libros, sino que también incluiremos algún otro objeto con la portada o los personajes, como tazas, camisetas, marcapáginas…

14º Abandonar cualquier otra tarea durante varias semanas

La promoción inicial requiere nuestra concentración y dedicación. Es un tiempo fundamental para el lanzamiento, en el que están incluidos esos primeros lectores que dejan sus impresiones en las redes y a los que nos debemos en cuerpo y alma y hay que atender. Promocionar una hora al día colocando el enlace y la portada en todos los grupos de Facebook es una tarea inútil que se puede volver en nuestra contra. Sí, es bueno avisar a estos grupos aficionados a la lectura, pero no todos los días con la misma cantinela y a la misma hora.

15º Prestarse con generosidad a entrevistas en blogs, webs, prensa o radio

16º Encuentro con lectores

Si estamos seguros de tener un buen grupo de lectores que nos acompañen, hacer una presentación, yo aconsejo solo una, en Madrid o alguna otra ciudad donde sepamos que tendremos una audiencia mínima e interesada. No encuentro qué sentido tiene presentar por media España el mismo libro a los mismos amigos y familiares, a los que comprometemos para no estar solos y que a veces vuelven a comprarnos la obra porque les da pena que no hayamos vendido nada.

Debemos intentar que nuestra aparición pública se convierta más en un encuentro literario, donde se genere debate entre los participantes y se ofrezca a los lectores algo más que un presentador hablando de las maravillosas bondades de nuestra obra para que el acto termine convirtiéndose en un quiosquillo de ventas.

Hay mil maneras de hacer que ese tiempo resulte un grato recuerdo para todos: una buena proyección sobre el tema del libro, un intérprete que amenice el momento con música, tener algún detalle con los lectores, como regalarles algo, dependiendo de nuestro bolsillo… A mi entender, más que incitar a comprar deberíamos aprovechar para homenajear a los que nos leen y darles voz.

Las presentaciones tradicionales se están quedando obsoletas, algo lógico teniendo en cuenta que hoy día hablamos con los lectores constantemente y consiguen nuestros libros online sin ningún problema incluso antes que nosotros.

Últimamente leo en las redes cómo los autores les piden a sus lectores que no compren el libro hasta el día de la presentación, como si no vender en ese evento fuera un fracaso. ¿Qué pasa con los que prefieren el digital o los que ya lo compraron? ¿Tienen que buscar los quince euros de rigor (o más, según precio del ejemplar) para comprar el libro en papel como si fuera la entrada al acto? A mí me parece que cuantos más asistentes hayan leído la historia, mucho mejor, más interesante y participativo será el encuentro.

17º Optimizar los contenidos de nuestras páginas para SEO

Esto no sé muy bien lo que es, pero sí sé que es muy importante para que nuestro nombre y nuestros libros estén bien posicionados en los buscadores y nos encuentren en las redes con facilidad. En mi caso, he contratado a una persona para esta complicadísima tarea.

18º Algo de suerte

19º, 20º, 21º… ¡Todo lo que se os ocurra!

Como decía Santa Teresa, todo es bueno para el convento, y en este caso yo añado que a ser posible sea original, elaborado y especialmente diversificado. Es necesario salir de nuestra zona de confort y sembrar en muchos lugares, por insignificantes que nos parezcan.

Una cosa más, si podéis permitíroslo, contratad todos estos servicios o los que os parezcan más tediosos, hay muy buenos managers y editores especialistas en estos temas que trabajan por mucho menos de lo que se piensa. Para ganar hay que invertir, y nosotros a escribir y a responder a los lectores.

Como veis, todo es importante, no solo hay que ser buenos profesionales, es imprescindible demostrarlo. Quiero decir que podemos escribir una historia maravillosa, pero si la sacamos a paseo sin lavar, sin peinar y mal vestida… Sí, siento deciros que el lanzamiento requiere una inversión de dinero y trabajo, y si no tenemos dinero, muchísimo más trabajo; pero esta es la manera de abrirnos paso entre los lectores, a los que no les faltan miles de ofertas a cual más atrayente.