HASTA EL ÚLTIMO ALIENTO (Microrrelato)

28 feb

El último alientoNo se había guardado nada para ella. Le había dado sus mejores años, todas las caricias que encerraban sus manos, dos hijos, cada lágrima y hasta las últimas briznas de comprensión y paciencia que encontró entre los rincones de su gastada piel. A veces se quedaba por una noche en casa y ella tocaba la felicidad. Cuando agotada de quererlo el alba la sorprendía en sus brazos, siempre le decía: «Qué buen momento para marcharme, no me importaría morir ahora». Cada vez que la dejaba soñar que se amaban. Pero ya estaba seca, no le quedaba nada por darle, y se rindió.

Él estaba en una de sus correrías con los amigos cuando fueron a avisarlo: «Daniela está muy grave en el hospital, ha intentado quitarse la vida». A su llegada, oliendo a perfume barato, alcohol y tabaco, se acercó a su oído y, haciendo un esfuerzo por parecer lo que era, su marido, le dijo: «Casi lo consigues. Nunca pensé que ibas en serio cuando me decías que no te importaría morir…». Ella lo interrumpió y, regalándole el último aliento que le quedaba, le susurró al oído: «Mil veces te lo dije y nunca lo entendiste. Sí, en esas noches que me dejaste dormir en tus brazos no me hubiese importado morir para llevarme aunque fuese un solo recuerdo feliz, pero hoy es distinto, simplemente no quiero vivir».

MADURAR PARA ESCRIBIR

26 feb

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Madurar es asumir que no hay respuestas para esas preguntas que te persiguen desde años; que hay que hacerles un hueco en casa a las dudas y convivir en armonía con ellas. Hacerse mayor pasa por entender que ya no queda tiempo para desperdiciarlo en conversaciones estériles, en galanterías a quien no le importas, en crearte y pagar deudas para trepar hacia ese duende burlón que llaman éxito, en esforzarte para maquillar las arrugas… Ya no corres sin aliento tras los espejismos que prometen victorias, te paras, te sientas y esperas a que te encuentren a ti, si es que hay suerte.

No, ya no tengo miedo a negarte un «te quiero», tendrás que arrancármelo; ni te diré «amigo» esperando que algún día llegues a serlo, no busco seguidores, busco amores; ni esperaré paciente mientras escucho mentiras, me levantaré y me iré, sacudiéndome el polvo de las sandalias; ni tampoco te abandonaré si sufres de veras. Si de algo hay que morir, que sea de amor. No me llores sin sal en las lágrimas, porque me marcharé.

Madurar es soltar lastres para caminar ligero. Es contemplar, disfrutar de la belleza del camino, de los brotes de primavera, de la exuberancia del verano, de las melancólicas pérdidas del otoño y de la soledad que te abraza en el invierno. Es no sacrificar ni un solo instante presente por lo que tal vez llegará. Sí, mis músculos se debilitan, pero nunca tuve tanta fuerza como ahora para apartar las piedras a mi paso.

No, ya no quiero triunfar, ni morirme rodeada de distinciones, ni cambiar el mundo, quiero arribar en su playa más limpia y que las huellas dejadas marquen el camino a los que conocí. Ahora mis oídos están sordos a los cantos de sirenas, no me reconfortan los halagos y consuelos vanos, me he sentido amada de veras y ya no me conformo con menos. No es por nada, es solo que ya no tengo tiempo que perder. Y es por eso por lo que no voy a desperdiciarlo y no escribiré para alimentar tus instintos animales, ni el morbo, ni para que mis personajes te ayuden a justificarte y te sientas menos culpable de participar en este juego mundano, lo haré para que cada palabra escrita sea un vendaval que arrase con la paja y mostrarte que lo realmente bello no es visible los ojos. Es posible que solo me leas tú, pero arribaremos juntos en aquella limpia playa.

MIL MANERAS DE AMAR

22 feb

946059_391356014332830_1137366207_n - copia «Por supuesto, días antes del enlace, Juan le explicó a Luisa las condiciones en las que se casaba. A ella no le importó, lo único que quería era salir de la casa de sus tíos.

Pasaron la luna de miel a orillas del Cantábrico, en una pequeña casita propiedad de don Mauricio, en la que entraron dos absolutos desconocidos, que en apenas quinces días llegaron a entenderse como almas gemelas. Fueron dos semanas de encierro, suficientes para compensar el noviazgo que debió preceder al enlace. Un gran ventanal, que mantuvieron de par en par noche y día, les permitía contemplar desde la vasta cama cómo arremetía a golpes el océano contra el acantilado, en un incesante intento de llegar hasta su lecho. Sólo salían al atardecer. Caminaban hasta la playa vecina, la paseaban de lado a lado, una y otra vez, bajo sus atardeceres de Julio, y regresaban abrazados como amantes clandestinos. Luisa descubrió cuánto amor y habilidad encerraban los dedos de su recién estrenado esposo, y él comprendió el gozo de dar placer. Estuvo tan cerca de ser un hombre completo que casi lo fue.

Cuando los esposos volvieron, Teresa encontró en los ojos de su hijo una seguridad desconocida. Juan saludó a su madre con un gesto muy parecido a la alegría, le dio un beso en la frente, casi cálido, y después la miró agradecido, sin evitar el curioso examen al que lo estaba sometiendo. Contémplame a placer, parecía decirle Juan a su madre, esta vez no voy a huir de tu mirada, no me avergüenzo  de nada, porque hoy hay una mujer prendida de mi brazo que sonríe, y creo que es gracias a mí».

De «Maldita»

TAL CUAL LO PIENSO Y SIENTO, CONTESTO

19 feb

En “Entre escritores” me han entrevistado. Tal vez te ayude.

http://http://blog.entreescritores.com/2015/02/19/hay-que-ofrecer-a-los-posibles-lectores-un-marketing-perspicaz-y-original/

BALANCE DE UN AÑO

15 feb

Sé que este es un tema muy frívolo, que se aleja mucho de la esencia artística; pero no por ello veo por qué ocultarlo, como si fuera una vergüenza. Respeto a los compañeros que prefieren guardarse estos datos, faltaría más, pero a mí no me da ningún pudor, al contrario, pienso que puede ayudar a muchos autores que están empezando y viven en un mar de dudas con respecto a estos temas, sin olvidar que este es mi caso, personal e intransferible, no tengo ni idea de lo que habrá recibido el resto. Así que, como prometí en su día, aquí tenéis los rendimientos de gran parte de mis obras con una gran editorial durante todo un año: 5 en digital y 1 en papel.

Para los que tengan problemas en entender los documentos, les resumo:

Royalties del año 2014:

«MALDITA» EN PAPEL:

629 + 629 = 1.258 ejemplares vendidos (quiero aclarar que el hecho de que las dos cifras de la suma, número de ejemplares vendidos a precios distintos respectivamente, sean idénticas ha sido mera carambola, o eso creo). Beneficios para el autor 10% de 1.088 + 767 = 1.855€

«MALDITA» DIGITAL:

420 ejemplares vendidos. Beneficios para el autor 20% = 74,05€

«PRETÉRITO IMPERFECTO» DIGITAL:

238 ejemplares vendidos. Beneficios para el autor 20% = 56,74€

«LA ÚLTIMA VUELTA DEL SCAIFE» DIGITAL:

127 ejemplares vendidos. Beneficios para el autor 20% = 30,49€

«EL TALENTO DE NANO» DIGITAL:

69 ejemplares vendidos. Beneficios para el autor 20% = 18,47

Total royalties 2.064,75€ (según los documentos, aunque a mí me sale 2.035,2€).

Bien, como todavía quedaban pendientes del adelanto de 2.000€, 1.854,43€, hay que restarlos a los 2.064,75€, así que la cuantía a percibir son 210,32€, menos el 19% de impuestos, quedan 170,36€ netos a percibir.

Para terminar, tengo que decir que estoy contenta, no esperaba devolver el adelanto que me dieron a cuenta de los beneficios en tan poco tiempo; el año próximo ya recibiré el total de los beneficios sin restar parte del adelanto, menos impuestos, claro.

Espero haber ayudado en algo.

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