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OS ESPERO EN LA FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO DE GUADALAJARA

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Queridos lectores, tengo el placer de comunicaros que el sábado 26 y el domingo 27 de este mes de noviembre estaré en México, en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, de la mano de Amazon Publishing, para presentarme como autora y mis dos últimas novelas Cartas a una extraña y Mensajes desde el lago. La idea principal es tener un encuentro con los lectores latinoamericanos, charlaré con ellos, tendremos mesas, debates, presentaciones… en fin, estaré a la disposición de ese público lector al que adoro y que tantas alegrías me ha dado en mi carrera.

151202234127_mexico_fil_afp_624feria-internacional-del-libro-fil-de-guadalajara-2010Os confieso que estoy muy nerviosa a la vez que emocionada, solo espero estar a la altura de un evento literario tan importante. Os contaré a la vuelta.

Os dejo un vídeo de presentación de esta magnífica feria del libro y mis deseos de conocer a todos los que podáis asistir.

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VIDEOCLIP ‘CARTAS Y MENSAJES’

 

Estimados seguidores, este domingo quiero presentaros algo realmente novedoso en el mundo de la literatura: la bilogía Cartas a una extraña y Mensajes desde el lago tiene su propio videoclip. Han sido meses de trabajo en los que varios profesionales han estado luchando para intentar reflejar en dos minutos, con música, letra e imágenes originales, qué encierra esta historia de amor y misterio. Espero que os guste, que los que ya habéis leído la obra reconozcáis cada nota, cada palabra y cada fotograma. A los que aún no os habéis atrevido, ojalá os animéis.

Inspirado en: Cartas a una extraña y Mensajes desde el lago

Música: Miguel Aggresives

Letra e interpretación: Rocío de la Paz

Montaje: Pedro Araque

Producción: Libretería

Espero que os guste y lo compartáis.

Una vez más, gracias por seguir visitando esta casa.

Mercedes Pinto

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SORPRESAS PARA TI EN LIBRETERÍA

Queridos lectores:

Hoy vengo a hablaros de Libretería, web administrada por el periodista Pedro Araque dedicada a los autores del momento. No es una página más sobre escritores y literatura, lo que encontraréis es original, fresco, cercano y muy profesional. En ella tienen cabida tanto autores emergentes como los que arrasan en listas de ventas. Hay anécdotas, relatos, vídeolecturas, fotografías, propuestas, folletines de los primeros capítulos de sus novelas de éxito o que están por publicar… y muchas cosas más que vendrán.

Por suerte, yo también tengo mi página de autora en Libretería, en la que accederéis a mi biografía, todas mis obras, una vídeolectura y un folletín en el que podréis seguir  por entregas las primeras páginas de mi duología Cartas a una extraña y Mensajes desde el lago, y en el que capítulo a capítulo se incluirán fotografías de los escenarios donde se gestó la historia, hechas por mí  durante mis visitas a los lugares en los que se desarrolla la vida de los personajes. Pero esto no es todo, lo mejor está por llegar: en los próximos días tendréis muchas sorpresas. Entre ellas dos que estoy convencida que os encantarán, en una de ellas podréis participar activamente. Pero ahí lo dejo, que no quiero romper la magia de lo venidero.

Espero que os guste todo lo que hemos preparado para vosotros Pedro Araque y yo y os dejo el comienzo de Cartas a una extraña y una fotografía donde aparezco yo frente al impresionante lago Crescent, a ocho mil kilómetros de mi lugar de residencia, en la misma mesa donde Saúl escribió sus cartas.

Una vez más, gracias por estar.

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Oye, ¿estás ahí? Me gustaría contarte algo

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Shhh, shhh… Sí, sí, es a ti. Oye, que he pensado, ahora que no nos lee nadie, que podríamos hacernos algunas confidencias inconfesables. ¿Cómo lo ves? Verás, la cosa va de los temas del corazón, no del mío, sino del de los famosos del cuché. Resulta que tengo la mala costumbre de encender la tele cuando pongo la mesa, mientras espero las noticias de TVE, que dicen que son las más nuestras y eso, yo qué sé, a mí me da igual, al final todos los informativos dicen lo mismo. Total, que casi siempre, mientras pongo cubiertos y servilletas, escucho en lontananza a la chica esta… (voy a buscar su nombre, es complicado de escribir. Ya vengo… Ya, me ha costado, eh) Anne Igartiburu, presentando su programa Corazón. Lo normal es que, por enésima vez, nos cuenten lo bien que se lo pasa Bustamante con su familia en la playa, o cuánto le gusta el buceo a Bisbal, o lo feliz que es la tal Pataki con sus numerosos hijos y el guapísimo actor que se los hace y lo monísima que se queda cada vez que pare uno, nada que ver con lo que nos pasa al resto de las féminas. Vamos, lo de siempre. Sigo, que me voy por las ramas. El caso es que llevo unos días escuchando una noticia que me ha hecho acercarme a la televisión antes de lo habitual, que es cuando el plato lleno ya está en la mesa. Se trata de ¡la boda del año! Yo diría que del siglo, no por la relevancia social, que bueno… , es más bien por lo curiosa, es que cuanto más te informas, más «reflipas». Se trata de la hija de la más grande, sí, sí, Rociíto para el común de los mortales, que no tenemos la culpa de que su madre también se llamara así, leches, habrá que distinguirlas. Total, que la ya dos veces señora «de», Rocío Carrasco, se ha casado con su chico Fidel después de diecisiete años de relación. Oye, pues muy bien, ya era hora. Nada digno de mención. Hasta que, harta de escuchar la gran felicidad que embargaba a la protagonista por tamaño e importante acontecimiento, descubro mientras saco cucharones de lentejas de mi puchero que sus hijos no van a la boda. ¡Cómooo…! Bueno, bueno, pensé, eso tiene que ser un rumor de algún aspirante a periodista desesperado, ¿cómo va a estar esa madre tan felicísima de la muerte por casarse y tan contenta de celebrar su boda por todo lo alto ―¡tres días!― sabiendo que no estarán sus hijos? Venga ya… Huy que no, «no ni ná», no solo eso, es que la dos veces señora no se corta un pelo diciendo ante cámara y micrófono que todo es perfecto en su vida y su bodorrio y que no puede ser más feliz. ¡Ole ella! Mientras seguidamente cuentan en el mismo programa lo tristes que están sus hijos porque hace años que no hablan con su madre y han sido excluidos de su gran contentura. Esto no puede ser verdad.

Como esa parte morbosa que todos abrigamos en nuestro interior me atrapó, caí en la tentación y me enganché a la truculenta noticia. Claro, esto había que verlo en el burladero del famoseo: Sálvame. Pues nada, que el otro día recojo mi cocina dispuesta a ver que se contaban sobre la noticia los chicos estos que en pro de la libertad de expresión dicen todo lo que les viene en gana, porque ellos son muy sinceros, que no confundamos con mal educados ―píllese la ironía―. Pues tal que así, disparo con mi mando y, voilá, Rociíto con su chico más feliz que una perdiz, camino de la finca donde no sé cuántos días después se darían el «sí quiero». Allá que comenzaron a opinar los sabios de las miserias sobre presencias y ausencias en el sonado enlace. De los hijos, ni palabra. Qué raro… Yo pensé, ¿que la televisión más impúdica y falta de escrúpulos que se ha inventado no diga nada de que esta chica se ha olvidado de invitar a sus hijos? ¿Que esos colaboradores mordaces y valientes se han olvidado de ponerla a caer de un burro por semejante barbaridad, sobre todo la que por su hija mata? Oich, oich… Esto va a ser por algo. El caso es que allí estaba yo, con el trasero en el filo del sofá y el mando en la mano, a punto de pulsar el botón rojo y ponerme a mis quehaceres escritoriles, cuando veo que uno de los iconos televisivos de la historia está a punto de entrar en la finca donde se producirá el encierro de los invitados y los enamorados por tres días.

Ay, ay, ay… me parece que ya voy atando cabos. A ver si va a ser que la señora Campos, que de todos es sabido que quiere a la hija de la más grande como si fuera la suya, es la que ha conseguido solapar la verdadera noticia, o sea: para algunas personas la ambición no tiene límites, por unos pocos cientos de euros son capaces de montar el circo del año y no reservar dos tristes entradas para sus propios hijos. Y más, resulta que al fantástico espectáculo estaban invitados los peces más gordos de la cadena. Oye, pero qué bien montado todo para que nadie replique a tan manifiesta felicidad.

Recuerdo que hace años, en los que mis obligaciones me dejaban poco tiempo para la concentración, veía a veces el programa de la mañana de María Teresa Campos, y también recuerdo que me parecía una mujer coherente, respetuosa, consecuente y elegante, algunos de los consejos que lanzaba a través de la pantalla me resultaban muy loables. Cómo han cambiado las cosas… ―creo que esto es el estribillo de una canción que a la susodicha le gusta mucho―. Qué triste debe ser ver como toda una vida de lucha y ejemplo pasa al olvido por unas monedas, porque al final lo que cuenta no es lo pasado o lo que pueda venir, sino lo que haces en el instante que vives. Ahora parece ser que hasta ha vendido el día a día del interior de su ostentosa mansión con todo su personal dentro, incluida ella y su amor ―como decía, esto de las noticias del malnombrado «corazón» engancha―. Qué poco recato y consideración hacia los que ni tienen quien les sirva ni pueden elegir a la carta en un lujoso restaurante, para después picar un poco y despilfarrar platos llenos. Bueno, bueno, es que lo de mostrar cómo le sirve, con uniforme de los de antes, la empleada de la casa me parece de un rancio… Pero si hasta nos ha contado que su Edmundo y ella duermen en maravillosas habitaciones separadas y que se juntan para hacer sus «cosas». Por favor, que tienen una edad, no lo digo porque no puedan arrejuntarse cuando quieran, sino porque eso de presumir de los momentos fogosos es más bien cosa de adolescentes insensatos. A mí me vienen a la mente todos esos matrimonios que no tienen una sola habitación para tales «cosas». Claro, cada cual puede tener todo lo que se haya ganado honradamente, repito, honradamente, ¿pero dar en las narices con tu altísimo nivel de vida al resto de los mortales esperando conservar el mínimo respeto que te tenían? No salgo de mi asombro. ¿A dónde vamos a ir a parar por el dios dinero? ¿Se salvará alguien de sus tentáculos?

A ver, que yo lo que ocurra más allá de lo que enseñan públicamente lo ignoro y no se me ocurriría juzgarlo, hablo de lo que muestran a España entera por una buena suma de dinero. Supongo que cuentan con que cada cual hará sus propias reflexiones y que las puede expresar con la misma libertad que otros callan verdades. Creo que la legendaria presentadora, para desmarcarse de los vulgares realitys, llama al suyo «docureality». Mira tú. Para mí es un reality en toda regla, pero sin la molestia de tener que convivir con desconocidos ni la de repartir los beneficios.

Y todo esto te lo contaba porque me apetecía mucho recordar que los hijos son una responsabilidad hasta el último día de nuestra existencia porque somos el espejo donde se miran, que si los padres empezamos a necesitar apartarlos de nuestra vida para ser felices, mal vamos, y que el respeto hacia el mundo empieza por uno mismo, seas jardinero, doctor en ciencias o presentador de televisión. Que ya está bien de confundir el ser con el tener, ya está bien.

Oye, shhh… ¿Sigues ahí? ¿Qué te parece si apagamos la televisión y leemos un rato? Una cosa, yo pienso seguir viendo mis noticias de la uno mientras almuerzo, pero prometo poner la televisión a las tres en punto.

Youtube

EN LIBRETERÍA, CON PEDRO ARAQUE

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Saludos, seguidores,

Hoy solo quería dejaros un artículo y un vídeo en el que os leo un pequeño fragmento de ‘Cartas a una extraña’, todo por gentileza de Libretería, una página muy literaria administrada por el periodista Pedro Araque.

Por supuesto, mañana acudiré a nuestra cita con ‘El escritor desahuciado’.

Feliz fin de semana.