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ola de escritoras feministas de pacotilla

¿Hasta cuándo esta ola de escritoras feministas de pacotilla?

En el día de hoy quiero reflexionar sobre la ola de escritoras feministas que invade Amazon, las redes sociales…, y  a las que no sé si considerar como escritoras feminomachistas. Ya sé que este post puede servir para que “me despellejen viva”, pero creo que ha llegado el momento de exigirnos un poco más y apelar a nuestra sensibilidad y capacidad de reflexión si queremos salir del bache capitalista y pueril en el que ha caído la especie humana. Os dejo con mi reflexión sobre las escritoras feministas actuales.

No me tengo por una mojigata, y creo que estoy en lo cierto. Pocas cosas me escandalizan, solo la pobreza, la mentira, la hipocresía, la corrupción, el dolor o cómo algunos seres humanos someten a otros. Para mí un cuerpo humano desnudo no es más que carne al fresco que no me produce ni rechazo ni admiración, y que excepcionalmente es arte o belleza.

Pero en los últimos meses he sumado otro motivo de escándalo a mi conciencia: la manipulación flagrante que hacen algunos escritores de conceptos como el machismo o el feminismo y cómo algunos de sus seguidores los aplauden sin el mínimo pudor o sin darse un minuto para reflexionar si de verdad están de acuerdo.

Voy con un ejemplo gráfico: parte de los autores que constantemente denuncian la utilización de imágenes de mujeres semidesnudas en anuncios de todo tipo son los mismos que no tienen reparo en poblar sus muros, incluso las portadas de sus libros, de hombres musculados y sin ropa.

Aclaro que, aunque esta forma de promoción me parece zafia y banal, propia de quien está escaso de recursos, no por ello la condeno. No es este el tema que me deja atónita, sino la doble moral que lleva a rechazar ferozmente un anuncio de una chica en minifalda vendiendo un coche mientras mi muro está abarrotado de vídeos y fotografías de chicos desnudísimos y guapísimos. Suelen ser mujeres que se autoproclaman feministas acérrimas, a las que no les duelen prendas a la hora de entrar en cualquier hilo en el que, según ellas, encuentran cualquier atisbo de machismo. ¿Perdona? ¡Ole ellas!

La verdadera feminista lucha por la igualdad de derechos, igualdad, y tolera sin problema la decisión de cada cual de comerciar con su cuerpo, sea hombre o mujer. Si tanto comprador como vendedor lo hacen libremente, allá ellos. Otra cosa distinta a la tolerancia es el respeto, que deberíamos otorgárselo a quien nos produzca admiración por sus valores. No confundamos, tolerancia es «lo dejo pasar porque ni me afecta ni es de mi incumbencia», respeto es la admiración por alguien con cualidades excelentes o ejemplares, entre otras cosas.

Pero profundizando un poco más te encuentras el auténtico meollo del asunto. Lo peor no es la utilización de desnudos para vender lo que sea, sino la escasa hondura de quien vende literatura, en este caso novelas, manejando estos métodos. De verdad que me parecen eternos adolescentes enganchados al sexo a costa del seso.

Novelar es un arte; el arte de contar historias fabuladas con la mayor belleza y fuerza que seamos capaces de encontrar en nuestro interior. El artista de las letras es, por definición, un ser extremadamente sensible que mira el mundo más allá de recetas cocinadas y de sus cinco sentidos y luego lo cuenta sobre blanco.

El artista tiene un compromiso y una responsabilidad con su generación y las venideras. Está obligado a desmigarse por dentro cuando sufre el periodo creativo. El verdadero novelista, hasta en la historia más sencilla, nos describe el otro lado de la luna entre sus líneas.

Para exponer lo obvio ya está la misma vida o los medios de comunicación y sus secciones basura, siempre buscando el «efecto morbo» para enganchar.

¡Por la Santa Literatura Universal!, ¿hasta cuándo vamos a ver carne prefabricada en los gimnasios fuera y dentro de los libros? ¿Llegará el día en que cese esta ola de escritoras feministas de pacotilla? Y, sobre todo, ¿tendrá fin esta moda de usar la carne como cebo para los lectores?

Solo por curiosidad, os invito a entrar en cualquier plataforma de venta de libros y contar las portadas con hombres semidesnudos de libros escritos por mujeres, y después al contrario, las de mujeres con poca ropa de obras de hombres. Vais a alucinar, y más todavía si después os preocupáis de buscar las publicaciones de dichas autoras para ver cuántas de ellas abanderan ese falso feminismo.

No me aclaro, ¿qué es lo que queremos las mujeres?, ¿que los hombres dejen de vernos como pedazos de carne o que nos dejen toda la carne para nosotras?

Reivindicar que nos respeten como mujeres es un asunto muy serio que solo dará resultado si nos hacemos respetar dando ejemplo.

A ver, no digo que no pueda haber historias donde algún personaje tenga el perfil del típico chico guapísimo y riquísimo por el que todas las mujeres entregarían hasta la dignidad, incluso el protagonista. A mi modo de ver, en ocasiones está más que justificado. Pero, por favor, ¿siempre y en todas las novelas de las mismas escritoras, en la portada y en el interior, y en buena parte escritas por feministas radicales?

Aquí pasa algo y hay que remediarlo. Hemos de exigirnos un poco más y apelar a nuestra sensibilidad y capacidad de reflexión si queremos salir del bache capitalista y pueril en el que ha caído la especie humana.

Yo no me rindo, y me niego con todas las fuerzas a dejarme arrastrar por estos vientos en los que el físico le ha ganado la partida al espíritu; me niego a involucionar hasta convertirme en una troglodita que solo busca saciar sus instintos; me niego a renunciar al gozo que hay más allá de mis sentidos, aunque el camino sea más largo y abrupto; me niego a pedir un préstamo para operarme el paso de un tiempo vacío; me niego y me niego.

En la otra vida debí ser un salmón, porque cada vez que nado lo hago a contracorriente.

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7 Prácticas habituales de los escritores tramposos en Amazon

7 Prácticas habituales de los escritores tramposos en Amazon

Nota previa al artículo: En estos momentos estoy inmersa en mis quehaceres literarios y una serie de circunstancias me iba a impedir publicar en este blog durante varias semanas. Pero mi compromiso con mis lectores y con muchos de mis compañeros de letras que siguen con atención todo lo que escribo no me permite “abandonar” el blog durante tanto tiempo. Por ello, escribí unos artículos y unos relatos, que se hallan en poder de mi community manager, con la intención de publicar uno cada quince días. Este artículo iba a ser publicado a mediados de marzo, pero mi community manager me ha informado de que la semana pasada se denunciaron prácticas ilegales en Amazon por parte de algunos escritores tramposos, así que hemos decidido adelantar su publicación. Os dejo con el artículo, espero que os resulte interesante

 

Así es el ser humano, capaz de cualquier cosa por llegar el primero. Es asombrosa la cantidad de personas a las que les importa más el galardón que lo conseguido por el esfuerzo y el mérito. Bueno, más que el galardón yo creo que su interés está en el dinero y el poder. No hay sector que se salve de esta plaga letal que amenaza con exterminar los valores que han permitido al ser humano sobrevivir durante miles de años a toda clase de pruebas.

Sí, somos capaces de ahogar el verdadero talento y devorar nuestro yo más noble con tal de conseguir un triunfo de cartón.

Este tipo de actos inmorales solo pueden proliferar en una humanidad enferma a la que no le importa el ser, solo el parecer. Ocurre en todas partes: en política, en arte, en ciencia, entre amigos, en la propia familia…

Esta es la sociedad que impera en nuestros días, la que intenta seducirnos día tras día en todos los medios de comunicación: alfombras rojas, trajes de marca a precios de escándalo, casas maravillosas habitadas por Barbie y Ken, premiados y más premiados en escenarios de lujo, futbolistas en sus ostentosos coches, políticos corruptos laureados por la multitud… Los niños ya no quieren ir a las misiones para arreglar el mundo, o ser médicos o abogados; quieren ser futbolistas, políticos o entrar en un reality show para después ir de discoteca en discoteca y forrarse con los bolos.

Obviamente, estamos viviendo una fase involutiva de nuestra historia, un paso atrás; aunque un paso atrás no significa que no avancemos, en todo camino hay tropiezos.

Estamos bombardeados constantemente con mensajes que afirman que quien no triunfa o no es guapo no es nadie. Es tal el acoso al que nos someten que si no somos apuestos nos operamos hasta las pestañas y si no tenemos currículum nos lo compramos o nos lo inventamos.

Todo esto ha dado lugar a que ya no creamos en nada de lo que vemos y escuchamos, como dando por hecho que la verdad siempre está oculta y es mucho más fea y triste.

El mundo de la literatura no se libra de esta pandemia: grandes premios otorgados a escritores escogidos de antemano, jurados corruptos, críticos comprados por editoriales para promocionar sus libros, plagios, estrategias de márquetin amorales, autores de éxito que en realidad no escriben…

Entre los autores de las plataformas de venta la picaresca ha llegado a límites insospechados. Yo misma, en agosto de 2015, sufrí una maniobra orquestada durante el Concurso Indie por unas autoras de novela romántica que se esforzaron en echarme de los más vendidos dejando casi a diario una reseña negativa, alternando una y dos estrellas para que no cantase demasiado. Sospeché desde un principio, por la sencilla razón de que ya tenía larga experiencia en la publicación en Amazon y durante ese mes mi obra en el concurso había roto todas las estadísticas en cuanto a comentarios negativos y no por ello dejó de ser el libro más popular y vendido del concurso. Tanto es así que en el momento en que se anunció que era finalista este ataque cesó; parece ser que se dieron por vencidas.

Después, una fuente muy fiable me confirmó mis sospechas. Nunca me quejé a Amazon, algunos de estos comentarios desaparecieron sin más; tal vez fueron descubiertas por el algoritmo.

Pero estos autores falsos y trepas no solo se dedican a dejar reseñas negativas en todos los libros que puedan ser un estorbo para que los suyos escalen el Top 100, hacen verdaderos juegos malabares para engañar al algoritmo y a sus inventores. Os dejo las estafas más notorias, pero seguro que hay más y algunos de vosotros podríais seguir sumando a mi lista.

 7 Prácticas habituales de los escritores tramposos en Amazon

Compran su libro una y otra vez

No sé hasta cuántas veces al día se puede hacer la compra del mismo libro. Yo pensaba que esto eran rumores porque la misma plataforma te lo impide anunciándote que ya compraste esa obra el día tal. Pero sí se puede, resulta que solo tienes que eliminarlo de tu lista del Kindle cada vez que quieras volver a comprarlo.

Este sucio truco puede parecer que requiera una gran inversión, pero en realidad si pones tu libro a un euro te costará veinte diarios mantenerlo en los primeros puestos, y esta posición hará que las ganancias sean mayores que la inversión.

Compran comentarios positivos a reseñadores sin escrúpulos

Como quien compra cromos: por cincuenta euros, tres comentarios de cinco estrellas o por cien, diez. Por poner un ejemplo, no sé a cuánto estará ahora la docena de comentarios positivísimos.

Engañan a Kindle Unlimited

Esta estafa es para nota. En esta ocasión los autores juegan con las páginas leídas, que también computan en el ranking y reportan beneficios. Se trata de alquilar el libro tantas veces como se quiera por el número de personas de las que se dispongan y que estos supuestos lectores pasen las páginas sin leer, de diez en diez, de veinte en veinte o de la primera a la última directamente. Por lo visto, hasta ahora el algoritmo no disponía de un filtro que detectara tan despreciable práctica. Creo que Amazon lo está subsanando, entre otras cosas porque las páginas leídas ––en este caso no leídas–– tiene que pagarlas.

Hacen promociones falsas

En todos los sentidos, como vender una gran historia cuando es un folletín de cuarenta páginas que ni se entiende ni tiene interés, o decir que se tienen cuantísimos premios cuando no te conoce nadie, o anunciar sin el mayor reparo que se han vendido no sé cuántos miles de ejemplares cuando la cifra real ni se acerca, o publicar críticas magníficas escritas por el propio autor, o gritar que solo quedan dos ejemplares cuando la tirada está casi sin estrenar…

Denuncian a Amazon a los compañeros de éxito

Da igual el motivo de la denuncia: que el libro tiene erratas, que está mal maquetado, que no cumple las expectativas de la sinopsis, que tiene comentarios falsos… La cuestión es jorobar a los encargados de la plataforma que, naturalmente, como empresa, otorgará la razón al insatisfecho cliente y llegado el caso dará de baja la obra. A mí me ha pasado con una novela que estaba en el Top 100. Fue una verdadera pesadilla, a diario recibía quejas de los lectores a través de Amazon, hasta que entendieron que el producto no era digno de su escaparate.

Crean cuentas falsas para poner comentarios negativos

O utilizan las de amigos y familiares. También con estas cuentas se colocan ellos mismos todas las estrellas del firmamento.

Se organizan en grupos para aumentar exponencialmente las descargas de los supuestos lectores

Para llevar a cabo esta fullería se requiere gran habilidad y tener liderazgo. Se trata de reunir a un buen número de escritores y lectores y sincronizar sus actuaciones. Por ejemplo: el primer día leerán en Kindle Unlimited diez (que, por lo general, no leen, solo pasan páginas de veinte en veinte), otros diez descargarán el ebook y cinco más dejarán sus reseñas de cinco estrellas. Al día siguiente otra vez la misma operación, pero cambiando los miembros, y así hasta que el libro se coloca en el número uno, o al menos entre los diez más vendidos. Se ayudan entre ellos, hoy por ti mañana por mí. Es increíble cómo observan y estudian los algoritmos, saben perfectamente cómo funcionan y sus puntos vulnerables. Se me ocurre que bien podrían haber estudiado ingeniería informática en vez de dedicarse a no escribir, seguramente les iría mucho mejor todavía.

 

Todo esto ocurre y más, pero, ojo, tengo que aclarar que no deja de ser un grupo entre la honrada mayoría. Con el tiempo he conocido a muchos escritores, unos son celebridades, otros son menos conocidos y muchos están empezando; repito, la mayor parte de ellos aman su trabajo y luchan limpia y apasionadamente. No me cabe duda de que son estos los que están haciendo historia en nuestra literatura, los otros no son más que ilusionistas de pacotilla que lo único que hacen es estorbar y minar la confianza de los lectores, que tarde o temprano descubrirán sus argucias.

En fin, no sé vosotros, pero yo voy a seguir con mis letras porque nunca se me dieron bien las ciencias ni los números ni las ingenierías.

autores indies y editoriales mercedes pinto maldonado

¿Por qué muchos autores indies rechazamos a las editoriales?

Han pasado ya casi siete años desde que hice mi primera incursión en la autoedición. Por entonces, también yo desconfiaba de esta modalidad de publicación. Rechazada por las editoriales convencionales y después de que un editor me estafara con una de mis novelas, consideré que solo quedaba un camino, ir por mi cuenta, «como todos los parias», pensé. No abrigaba esperanza alguna, estaba convencida de que era una salida desesperada y de que en realidad mis historias no merecían una opción más digna.

La primera obra que autopubliqué fue Maldita, aunque anteriormente ya había escrito tres que casi me llevan a la ruina. Apenas pasaron tres meses cuando esta novela llegó a número uno del Top 100 de Amazon. Cada vez que veía el ranking tenía que frotarme los ojos para asegurarme de no estar sufriendo una alucinación.

La confianza en mí misma como escritora estaba tan minada que intentaba encontrar cualquier explicación lógica a tal barbaridad. Tal vez el algoritmo de Amazon estuviese dando errores y pronto me avisarían disculpándose, o sencillamente los lectores de libros autoeditados eran en verdad poco exigentes y en breve el libro volvería al submundo del que no debió salir.

Porque, a ver, las decenas de editoriales que habían rechazado la novela no podían estar equivocadas, ¿no? Eran profesionales con experiencia, ¿cómo podían cometer tal torpeza? ¿Cómo era posible que sola, sin apoyo editorial, hubiese llevado mi libro tan lejos? Cada día amanecía pensando que el sueño se habría desvanecido. Pero no, Maldita seguía conquistando lectores gracias a las excelentes críticas. Del mismo modo ocurrió con las siguientes obras que fui subiendo a las plataformas de ventas. Esto hizo que, de repente, ocurrieran tres hechos que durante años se me antojaron meras quimeras: mi nombre se hizo un hueco en la literatura contemporánea, conseguí muchos miles de lectores fieles y comencé a ganarme la vida con el oficio que más me apasiona.

Como muchos sabéis, los contratos no tardaron en llegar, precisamente de las editoriales que anteriormente me habían rechazado.

Con este artículo me gustaría borrar toda sombra de duda sobre el mundo  de los autores indies y recordar a todos los que siguen desconfiando de la capacidad del autor independiente que somos muchos los que trabajamos muy duro, con toda la pasión y toda la profesionalidad.

obras de autores indies Maldita mercedes pinto maldonado

¿Aún no conoces a Maldita? Pica en el enlace para descubrirla

Nosotros, los autoeditados, no delegamos en otros, somos responsables directos del resultado final y puedo asegurar que en muchas ocasiones es mejor que el de editoriales de renombre. Por poneros un ejemplo que conozco bien, mis novelas peor corregidas son precisamente las que están editadas con grandes sellos. Es así de triste y de cierto; me consta que algunas de mis obras ni siquiera fueron leídas.

A pesar de mi fama de autora independiente, sigo recibiendo ofertas de editoriales conocidas; propuestas que harían alucinar a cualquier escritor en sus comienzos, como hace años me ocurrió a mí. Pero, en realidad, son casi idénticas a las que acepté en su momento: yo me ocupo de casi todo y ellos me dan un adelanto a convenir (que yo pagaré con mis royalties, no lo olvidemos) y me ponen su sello a cambio de quedarse con gran parte de los beneficios.

Si os digo la verdad, me encantaría volver a firmar con una editorial que distribuyera mis libros en papel por todas las librerías del mundo hispano. Me encantaría. Pero ya conozco el proceso y cómo los editores manejan sus empresas.

En este punto quiero aclarar que Amazon Publishing ha sido la única editorial que hasta el momento me ha ofrecido contratos interesantes y magníficos servicios editoriales, además de ser también la única ––que yo conozca–– que paga mensual y religiosamente. Por eso he firmado tres veces con esta empresa y seguramente volveré a hacerlo.

Como en mi caso, sé de muchos escritores que rechazan contratos y eligen la autoedición como la opción más razonable y beneficiosa para sus obras y para ellos. Así que acabemos de una vez con el mito de que los autores indies son rechazados por las editoriales, porque el proceso se está invirtiendo: ahora son los autores indies quienes rechazan a las editoriales.

Para terminar, quisiera dejaros un dato tan simple como esclarecedor: por cada lector que lee uno de mis libros con el sello de una gran editorial española hay veinte que leen mis obras autoeditadas. Sí, es un hecho. Esto tiene muchas lecturas: que a mis lectores les importa poco que autopublique, que la calidad de una obra no es directamente proporcional a la magnitud de la editorial, que se puede ser escritor sin que el clásico padrino te toque el hombro con su varita mágica, que por alguna extraña razón las editoriales clásicas impiden que lleguemos a nuestros lectores en potencia y que es totalmente absurdo ceder la mayoría de los beneficios a una empresa incapaz de prestar los servicios mínimos exigibles.

Solo espero que los editores se den cuenta de los errores que están cometiendo y revisen su política interna para que ambas partes, autores y editores, nos reconciliemos; porque lo cierto es que el escritor necesita los servicios editoriales y las editoriales no pueden sobrevivir sin nosotros.

Por si todavía hay quienes desdeñan el mundo de los autores indies…

No quiero despedirme sin dar las gracias a todos los que me estáis dando feedback por mi última obra autoeditada: Melodía para un forense.

 

¿Aún no conoces Melodía para un forense? Pica en el enlace y descúbrela

Melodia para un forense Mercedes Pinto Maldonado

Melodía para un forense: la nueva obra de Mercedes Pinto Maldonado

Queridos seguidores:

Hoy llego a este rincón ilusionada e inquieta porque mi última novela, Melodía para un forense, ya está a vuestra disposición. Ha dejado de ser totalmente mía, ahora le toca recorrer el duro camino de la crítica. Y la crítica sois vosotros, esos primeros lectores que decidís con vuestra sabia y natural intuición cómo de largo será su recorrido.

Mucho se ha hablado y se habla de cuál es el mejor márquetin para una novela, y es verdad que un buen primer impulso ayuda en el comienzo. Un trabajo del que debemos ocuparnos con tesón e inteligencia y que de ninguna manera podemos desdeñar. Porque, desde luego, es imposible que un lector busque lo que ni siquiera conoce y, entre otras cosas, por eso escribo este post, para que sepáis que Melodía para un forense existe.

Pero la realidad llega después de esos primeros pasos; llega cuando los valientes primeros lectores alcanzan el punto final ––si es que deciden leer hasta la última página–– y hablan de la historia con sus conocidos: sus seguidores en redes, los amigos con los que se toman una caña, los compañeros de trabajo, la cuñada lectora empedernida… Es ahí donde, en verdad, se decide si el libro seguirá abriéndose paso o caminará hacia el ostracismo. Su continuidad depende del boca-oreja, no nos engañemos. Si esto no funciona, nuestra frustración será inminente.

No pocos autores se quejan continuamente de que promocionan hasta el agotamiento y que nada les funciona. Es entonces cuando culpan a editoriales, plataformas de ventas, blogueros o lectores, a los que a veces acusan de malas intenciones, trampas o cualquier treta que justifique que su obra no despega. Es posible que tengan algo de razón y que a su libro le falte una buena promoción, suele pasar; pero no podemos descartar que simplemente el boca-oreja no ha funcionado.

Sí, una novela puede tener todas las estrellas del firmamento en Amazon colocadas por conocidos, amigos, blogueros amables y familiares, y terminar cayendo en el submundo amazónico. Me consta que muchos de los que públicamente dejan sus cinco estrellas y un excelente comentario solo quieren quedar bien con el escritor y después, mientras se toman un café con el amigo, en grupos literarios o en los corrillos de presentaciones de libros cuentan todo lo contrario, lo que de verdad piensan y sienten.

A mí me ha pasado con un par de libros. Sí, sí, los mismos que se llamaban súperamigos y me calzaban cinco estrellas en las plataformas de ventas, cuando daban la vuelta ponían el libro a caer de un burro en grupos de lectores. No podría decir cuándo eran sinceros, los hay que ni siquiera se leían la obra; pero lo cierto es que es esta actitud, la de hablar mal de la obra por detrás, la que hace verdadero daño, al igual que cuando hablan positivamente levantan la novela. Eso sí, el beneficio o el perjuicio solo funciona si es continuado en el tiempo y sostenido por una mayoría sincera, no por cuatro resentidos que nos odien o por cuatro que nos amen con locura. Este es el verdadero márquetin.

 

portada Melodia para un forense

 

Es un hecho que, aunque un pequeño grupo se empecine en hundir tu obra, si en realidad está gustando no tiene nada que hacer; es como una pequeña hormiga intentando aplastar a un elefante; cinco contra cien que, además, no tienen ninguna credibilidad, de manera que, dependiendo de cuántos y quiénes, tampoco debemos inquietarnos. Allá ellos.

Pensad, entre amigos y enemigos ¿cuántos podemos contar?, ¿cien, como mucho? Pues os digo que una novela despega con muchos miles de lectores desconocidos, que están en sus trabajos, en los restaurantes, en su casa un día de lluvia, en las playas, en el metro… Nunca tendremos la dicha de conocerlos para darles las gracias por hablar bien de nuestro libro.

A mí me pasó con Cartas a una extraña que hubo algunos lectores de cierta influencia que hablaban pestes por los rincones, pero el verdadero boca-oreja ya había empezado a funcionar y el tiempo demostró que solo eran opiniones malintencionadas. Hablamos de una novela que lleva la friolera de dos años y medio en el Top 100 y que se ha convertido en un longseller.

Ojo, que hablen mal de una obra no tiene por qué significar que es mala o está mal escrita; en ocasiones, simplemente no está dirigida a esa masa crítica de lectores necesaria para empujarla al éxito, bien por el género, porque es demasiado intimista o porque el tema es de mínimo interés en ese momento. También me ha pasado. Y naturalmente, hay que contar con esos lectores que comentan con toda honestidad que no han disfrutado la historia por el motivo que sea; gustar a todo el mundo es imposible, además de mentira. Claro, tampoco podemos descartar que simplemente sea un tocho infumable.

En fin, que como es lógico estoy muy nerviosa porque hoy comienza la segunda parte de esta apasionante aventura de novelar, esa en la que ya poco puedo hacer porque os pertenece a vosotros; ahora sois los lectores los protagonistas y los que decidiréis si la función debe continuar o si hay que echar el telón.

Espero y deseo que Ray Fox os tambalee, os conmueva, os emocione y os transporte a momentos y lugares de los que no queráis regresar. Es una novela fuerte, con momentos que pueden doler, pero hay que llegar al final para comprender… Bueno, ya me contaréis.

Lectores, Melodía para un forense ya es vuestra.

Abrazos a todos y gracias por seguir a mi lado.

Si has llegado hasta aquí y quieres conocer a Ray Fox y sus melodías, te dejo el enlace de Melodía para un forense: myBook.to/MelodiaForense

Mi truco para crear personajes literarios

Mi truco para crear personajes literarios

Que muchos de mis lectores sean otros escritores que me preguntan, me piden consejo, opinión… Es un honor y una responsabilidad. Hoy quiero ayudar a todos los escritores que se preguntan cómo crear personajes literarios. Para ello tengo mi propio “truco” que es el que ahora os voy a contar. ¿Preparados para saber cómo crear personajes literarios para vuestras obras?

 

Estoy buscando material para empezar a montar los andamiajes de mi próxima novela. Naturalmente, la idea original ya es un hecho desde hace semanas y no ha parado de dar vueltas en mi mente hasta ahora, y lo que queda.

Me ocurre mucho que un simple pensamiento de repente se me antoja una buena historia; pero no siempre se asienta lo suficiente, la mayoría de las veces revolotea y se va. Esta vez llegó para quedarse.

El caso es que en un par de días he encontrado los escenarios principales y ya estoy enfrascada en darle personalidad a la protagonista y a todos los personajes secundarios. Os aseguro que es emocionante, algo parecido a insuflar vida soplando cálida y suavemente una y otra vez sobre el papel hasta que ves sus ojos, su pelo, su caminar, su acento, su tono de voz, su pasado, sus fracasos, sus conquistas, sus miedos, sus ilusiones y fantasías… y sobre todo el porqué de su tragedia.

¡Es maravilloso!, para mí el mejor momento del proceso creativo. Si ellos tienen vida, la historia será creíble.

Dicen que lo mejor de mis novelas es el realismo de los personajes, igual es porque me valgo de un truco interesante y divertido: hacer diez preguntas básicas a cada uno de ellos. Si contestan a todas sin titubear quiere decir que se conocen a sí mismos lo suficiente como para formar parte del reparto de mi novela con veracidad y que irán tomando relieve sobre el papel hasta entrar en la mente del lector y apoderarse de ella.

De eso se trata, ¿no?, de que quien lea la historia sea transportado a una realidad paralela que lo haga vibrar hasta el punto de olvidar por completo su propia vida.

Estas diez preguntas de las que os hablo para crear personajes literarios son en realidad muy básicas y serán las respuestas las que mostrarán, además de los rasgos físicos, la profundidad del personaje.

Las 10 preguntas que deberías responder para crear personajes literarios

1ª ¿Cuáles son tus datos fiscales? Edad, lugar de nacimiento, nombre y profesión de tus padres…

2ª ¿Podrías ponerte frente al espejo y describir lo que ves exactamente? Solo los rasgos físicos: color de pelo y ojos, altura, peso, figura…

3ª ¿Cómo dicen los demás que eres tanto física como psíquicamente?

4ª ¿Cuál es el peor momento que recuerdas?

5ª ¿Cuál es el mejor momento que recuerdas?

6ª ¿Cuál es tu mayor deseo?

7ª ¿Cuáles son tus aficiones?

8ª ¿Qué es lo que más miedo te da y lo que más feliz te hace?

9ª ¿Cómo es tu pareja ideal?

10ª ¿Hay algo más que quieras añadir que sea de interés para los lectores?

Como veis son preguntas de lo más simples, pero fundamentales para que los personajes que tomarán las riendas de nuestra historia la vivan con la veracidad que el lector se merece y que exigirá. Pero las respuestas de este test de vida no solo nos servirán para conocerlos, también son fundamentales para consultar datos durante el proceso creativo como la edad que tienen en cada momento, nombre del padre o la madre, día en que nacieron… Especialmente las fechas suelen jugarnos malas pasadas y son motivo de errores de fondo en nuestros textos.

Os he traído ejemplos de dos de mis personajes en los que se aprecian claras diferencias entre ambos. Como veis las respuestas son lo mismo de escuetas en estos dos casos, pero sensiblemente diferentes en su contenido: mientras que Angela Ross se nos presenta como una joven frívola y ambiciosa a la que nada parece importarle más que ella misma y sus caprichos, Ray Fox muestra una personalidad esquiva, solitaria, resentida y algo enfermiza a causa del pasado, además de los rasgos físicos y fiscales propios de cualquier ser humano.

Cómo crear personajes literarios: Ficha técnica de Angela Ross, una de las tres protagonistas de Una de las tres:

Cómo crear personajes literarios: Ficha técnica de Angela Ross

 

Cómo crear personajes literarios: Ficha técnica de Ray Fox, el personaje principal de mi próxima novela Melodía para un forense, que se publicará el 15 de diciembre.

Cómo crear personajes literarios: Ficha técnica de Ray Fox

 

Queda decir que este pequeño informe solo nos sirve como arranque y que durante el desarrollo de la trama irá tomando cada vez más forma, pero es resistente y podremos agarrarnos a él seguros de no divagar en ningún momento. Descubriremos poco a poco cómo caminan, su tono de voz, sus gestos, sus debilidades y las mil aristas propias de la personalidad de cualquier ser humano. Por ejemplo, es fácil imaginar en estos ejemplos tanto el caminar altivo y seguro de Angela como la mirada inquieta, esquiva y a la vez melancólica de Ray.

Pues eso, que lo primero que debe tener un personaje es carácter y personalidad. Así que, si tenemos la idea, los lugares, escenarios, la época y unos personajes de carne y hueso, ya podemos comenzar a escribir nuestra historia.

 

Si quieres conocer a Anegela Ross y el resto de personajes de Una de las tres pica en la siguiente imagen: