Punto muerto

vender libros en las redes sociales

PUNTO SIN RETORNO AL VENDER LIBROS EN LAS REDES SOCIALES

Ha llegado el momento de hacer balance. De pararse, de respirar y de mirar atrás y hacer recuento de las huellas que he dejado en el camino. Sí, ha llegado el momento y hoy he tomado la determinación: la primera etapa de mi trayectoria literaria ha concluido.

 

¿Tiene sentido vender libros en las redes sociales?

Ya no tiene sentido promocionar dos o tres veces diarias mis obras en Twitter o Facebook, he quemado toda la madera. Lo que no he conseguido por estas vías ya no vendrá. Me llevo experiencia, muchos lectores, un club de seguidores que espero nunca me abandone y algunos muy buenos amigos; pero me estanqué, y debo abrir los ojos a la verdad: este tramo del camino se ha agotado.

No voy a llegar a más lectores por esta vía por mucho que me empecine en promocionar mis obras una y otra vez en mis páginas, ya llegué al tope. Hay que echar el anzuelo en otro río, aunque por el momento no lo atisbo.

El mercado está saturado de nuevos autores dándose codazos en las redes. No entro a juzgar cuántos de ellos se sienten de verdad escritores o tienen otros objetivos que se escapan a mi entendimiento, este es el oficio más inestable y mal remunerado que conozco; pero es un hecho, el número de obras a la venta ha sobrepasado la capacidad de absorción del lector.

Me reconforta pensar que, muy probablemente, de esta inmensa cantera saldrán algunos malabaristas de las palabras capaces de enriquecer este antiguo y noble arte.

Como digo, para mí el camino está agotado y no porque me encuentre frente a un mar de dudas voy a recorrerlo una y otra vez, volviendo sobre mis pasos, hastiada, cansada… Prefiero sentarme frente a este precipicio, este vacío, esta incertidumbre y escribir, pensar, imaginar y escribir. Tal vez mientras tanto surja una luz entre las tinieblas que ilumine un nuevo sendero.

Pero, claro, ningún ser humano es una isla, y menos el artista, por mucho que nos tachen de bohemios, raros y solitarios. Todos necesitamos del contacto humano, alguien que nos escuche y que nos hable, con quien tocar tierra. Así que, mientras escribo esta nueva historia que me obsesiona, asomaré de vez en cuando al mundo virtual, especialmente a este blog, para compartir mi trabajo y las dificultades que voy encontrando: dudas sobre las escenas, los personajes, la estructura…

Necesito volver a los inicios, sentirme pequeña, disfrutar del proceso creativo y tener un lugar donde contarlo. Naturalmente, para que podamos comunicarnos, se hace imprescindible habilitar los comentarios, abriros la puerta, y a eso vengo hoy.

 

¿Tiene sentido autoeditar una novela?

Como sabéis, decidí autoeditar mi última novela, «Hijos de Atenea», a pesar de tener un par de ofertas editoriales, alguno recordará que prometí traer datos al blog. Aquí os dejo un par de imágenes que hablan por sí mismas de lo acontecido en este primer mes de venta al público en Amazon. No puedo quejarme, tal y cómo está el patio…

Pagos seis primeras semanas

Informe de ventas

Añadir a estos datos que en este momento «Hijos de Atenea» se encuentra en el Nº 247 de la lista de los más vendidos de Amazon y que ha oscilado desde que lo puse a la venta entre el 50 y el 450. Pronto traeré una noticia sobre esta obra. Lo dicho, vendré de vez en cuando a compartir con vosotros mis inquietudes «escritoriles».

Hasta pronto.

 

Web Mercedes Pinto Maldonado

(Si quieres saber más sobre mis obras y sobre mí te invito a pasarte por mi web oficial picando en la imagen. ¡Gracias!)