COMENTARIOS EN AMAZON

ESOS COMENTARIOS EN AMAZON QUE NOS MINAN LA MORAL. ¡AY!

Como todo autor, miro de vez en cuando los comentarios de mis libros. Lo cierto es que en mis primeros años de escritora me preocupaban mucho más; algo normal, provocado por el desconocimiento y la inseguridad.

Como digo, ahora solo lo hago de vez en cuando y, sobre todo, me interesan los de mi última obra publicada para valorar de alguna manera si está teniendo buena o mala acogida. El caso es que la semana pasada me llevé un buen sofocón. No fue por encontrarme con que la última reseña de mi novela recién publicada era de una sola estrella, esto les pasa a los mejores autores y, aunque teniendo en cuenta este artículo, pudiera parecer que no he superado las malas críticas, os aseguro que hace tiempo me afectan lo imprescindible para aprender de los errores. Lo que me afectó fue el contenido y quién lo había escrito.

Leed:

Con una primera y rápida lectura, concluyes: «No le ha gustado y punto. A ver, es imposible agradar con tus letras a todo el mundo». Pero lees de nuevo y… ¿Que le costó llegar al final, pero lo hizo pensando que pasaría algo? ¿Que no pasa nada? ¿Personajes mal presentados? ¿De sobras conocidos? ¿Muy extendida mala literatura? ¿Lo peor que ha leído? Vamos a ver, pero… ¿¡por qué!?

No tengo dudas, es un comentario escrito con muy mala leche y que sirve para cualquier novela a la que quieras atacar. Nada en él me indica que el comentarista ha leído mi historia. Joder, pon el nombre de uno de esos personajes tan malos o algo que me haga siquiera sospechar que leíste al menos la sinopsis.

«Bueno, es lo que tiene exponer tu obra al público», me dije.

Pero quise conocer algo del enfadado lector y entonces sí que me sentí atacada gratuitamente y me puse algo triste. Resulta que es un escritor, psicólogo para más señas, y que en su larga vida entre letras solo se le había ocurrido comentar mi libro, no había reseñado nada más en Amazon, ni tan solo una triste sartén.

Tengo muy claro que si necesitara ayuda psicológica jamás se la pediría a él salvo que quisiera ánimos para suicidarme. ¿Pero qué clase de psicólogo con no sé cuántas entradas en Google se pasa por Amazon para escribir este único comentario con la única intención de arrebatarle al escritor el ánimo y la moral? ¿Es que estaba aburrido o qué? ¿Acaso ese día no tenía ni un paciente en la consulta?

Me recordó a un profesor de psicología que tuve en la Facultad de Medicina. Llegaba tarde, insultaba los alumnos y los obligaba a comprar su libro para que tuviesen la posibilidad de aprobar. Finalmente suspendía una y otra vez a la mayoría. Lo peor es que no había quien entendiera sus clases ni su libro.

Me molesté en leer algunas sinopsis y textos de sus libros, también en Amazon. Madre mía… hay que esforzarse y mucho para entenderlo, es el típico autor que dice en cien palabras lo que se escribe en dos y de una forma… digamos, extraña para mí. Pero es posible que yo tenga una mente demasiado simple para comprender textos con enjundia.

Por supuesto que hay miles de obras mejores que las mías y que tengo malas críticas con fundamento de las que he aprendido, pero, desde luego, en Quinto culpable pasan cosas, los personajes están perfilados y tienen fuerza y hay literatura. Lo suyo no es una opinión, es una falacia. Si quería justificar su triste estrella solo tenía que haber dicho que no era un libro de su gusto o que no le había enganchado, punto. Algo mucho más honesto y creíble.

Pero aquí no terminó mi periplo comentariano, para subirme un poco la moral decidí leer reseñas de otro de mis libros. Ja, ja, ja… es que cada vez que me acuerdo se me escapa una carcajada.

Ojo a las palabras de esta comentarista de Mensajes desde el lago:

Qué queréis que os diga, tampoco creo merecerme estas flamantes cuatro estrellas, así que, un comentario por otro.

Después de estos dos comentarios decidí parar. Llegué a la conclusión de que realmente los escritores estamos demasiado expuestos e indefensos ante lectores desaprensivos o algoritmos imperfectos que le cuentan al posible lector lo bien que riza el pelo una novela.

Pero no desestimemos los comentarios, tienen su función, y lo cierto es que una reseña como la del tal psicólogo hace daño a una obra recién publicada. Sé por experiencia que estas puñaladas paran las ventas, pero también sé que, cuando las críticas no tienen fundamento, el libro termina siguiendo su camino.

Un ejemplo: cuando publiqué Cartas a una extraña y se posicionó en los primeros puestos recibía una media de dos comentarios diarios de una o dos estrellas, de esto hace casi seis años y nadie pudo evitar que se tradujera a cuatro idiomas y que siga siendo uno de los libros más vendidos.

Estoy pensando que igual el comentario del psicólogo también ha podido ser un fallo del algoritmo e iba destinado a otra obra en la que realmente no pasara nada.

En fin, que tenía que desahogarme con vosotros.

Saludos, queridos seguidores.