DIFERENCIAS ENTRE NOVELA ROMÁNTICA, ROSA, ERÓTICA Y PORNOGRÁFICA

DIFERENCIAS ENTRE NOVELA ROMÁNTICA, ROSA, ERÓTICA Y PORNOGRÁFICA

Visto el panorama literario actual donde parece que en la novela romántica ya cabe todo, como si de repente el amor se hubiese devaluado convirtiéndose en la palabra comodín de cualquier tipo de relación, me he tomado un tiempo para reflexionar sobre las diferencias entre novela romántica, rosa, erótica y pornográfica.

El romanticismo ha sido, y espero siga siendo por siempre, el motor de la humanidad. Gracias al amor todavía seguimos aquí. Gracias a que hace muchos miles de años alguien cambió el orden de prioridades en su vida y amó por primera vez en la historia por encima de la supervivencia hemos conseguido evolucionar.

Es muy posible que el ser humano pueda vivir sin sexo en un futuro, pero no podrá sobrevivir sin amor. Somos la especie más evolucionada por este simple detalle, porque amamos, y como consecuencia odiamos. Por lo demás no nos diferenciamos mucho del resto de los animales.

Meter en el mismo saco el verdadero amor con comportamientos tan mundanos como las relaciones banales de aquí te pillo aquí te mato, los rollos de fin de semana, los actos meramente sexuales, tan grotescos como vulgares, las conductas del humano en celo o las versiones cutres del Kamasutra, bajo mi criterio, es cuanto menos un atentado contra la literatura romántica.

¡No, no y no! Una novela romántica nada tiene que ver con una sucesión de coitos en las posturas ya conocidas por cualquier mortal, mientras sus protagonistas se dedican las frases y palabras más soeces que se les ocurren en semejante estado de deleite.

Ya desde la antigüedad han existido novelas pornográficas que en su mayoría poco tienen que ver con el arte, si acaso, son meros tratados sobre el sexo o folletines de entretenimiento para mentes calenturientas. Repito, nada que ver con lo elevado y complejo del espíritu y mucho menos con la destreza literaria del verdadero artista.

Novelar es el arte de contar una historia fabulada con toda la belleza que podamos robarle al lenguaje. Escribir sobre cómo se ayuntan un hombre y una mujer, dos hombres, dos mujeres o cualquier combinación de ayuntamiento que se nos ocurra, es otra cosa. Añado y aclaro, si la historia requiere de escenas de sexo, naturalmente el autor debe saber solventarlas, pero usando su don, buscando esas palabras que describan el momento sin torpedear con vocablos chabacanos al lector sensible, que busca disfrutar de un verdadero romance.

La novela romántica tiene su origen en el Romanticismo de finales del siglo XVIII, surgido como un acto de rebeldía al racionalismo y academicismo literario. Fue un movimiento impulsado por autores que se oponían al capitalismo y la banalización del espíritu, en el que la exaltación de los sentimientos primaba muy por encima de lo meramente físico o terrenal.

Dependiendo el argumento, los personajes, el final y la trama, las novelas que en nuestro tiempo nos empeñamos en encajar con calzo en el género romántico en realidad tienen su propia temática y público.

Como en nuestros días, por aquello de que todo parece desvirtuado, resulta un imposible encontrar las definiciones oficiales para estos géneros, me he permitido hacer una especie de fusión de todas las opiniones leídas y sumar la mía.

Diferencias entre novela romántica, rosa, erótica y pornográfica

Novela romántica

Es aquella en la que se exaltan los avatares y tragedias de una pareja, en la que normalmente se pone de manifiesto el contexto social, político, geográfico o familiar que impide la consumación de tal amor. El argumento suele ser original y complejo, la relación entre los protagonistas no puede compararse a ninguna otra obra. A menudo tiene buenas dosis de suspense y el lenguaje tiende a huir de lo vulgar. Los personajes tienen un concepto del amor onírico, más allá de lo físico, por el que están dispuestos a dar la vida. La historia no necesariamente desemboca en un final feliz, a veces ni siquiera es medianamente satisfactorio.

Novela rosa

También en ella se narran los avatares de una pareja, pero el argumento suele ser sencillo, que refleja el momento actual, sin más pretensiones que llegar al final feliz. Son más ligeras, el lenguaje es cotidiano, el noventa y cinco por ciento de sus lectores son mujeres con un perfil sencillo que buscan más el entretenimiento que el arte y la belleza. Prueba de que hablamos de una literatura más liviana es que la mayoría de sus autores suelen publicar varias al año, incluso dos a la semana, y tienen una vida profesional muy prolífica.

Novela erótica

Es el arte de seducir sin mostrar, de despertar la imaginación sin enseñar, sus autores huyen del sexo explícito, su objetivo no es la meta, sino el camino. Es la manera más elegante y difícil de contar las pasiones ocultas de un ser humano. El verdadero escritor de novela erótica sabe en todo momento dónde está la línea que separa la sugestión de la obscenidad, y el lector de este género también.

Novela pornográfica

No es novela, es un consolador de papel, una Viagra camuflada entre letras.

Como ejemplos de novelas románticas podríamos citar algunas de las más grandes obras de la literatura: Orgullo y prejuicio, Romeo y Julieta, El cuaderno de Noah, Los puentes de Madison, Cumbres borrascosas, El amor en los tiempos del cólera, El paciente inglés, Ana Karenina, La princesa prometida

Me pregunto si alguien se atrevería a catalogar estas novelas de rosas, eróticas o pornográficas. Imposible, son claramente románticas. Y mucho más importante, me pregunto si alguien se atrevería a comparar la novela rosa actual a estas historias, por más que su autor se empeñe en venderla como romántica, cuando en realidad los personajes son estereotipos, los diálogos vacíos y vulgares y la trama una mala excusa para escribir sexo y un final feliz.

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11 comments

  1. Estoy de acuerdo contigo aunque en alguna cosita disiento, por ejemplo, lo del término Novela Rosa no me gusta nada y hasta me parece machista, rosa porque es de mujeres… No creo que exista una novela rosa, existen novelas románticas mejores y peores, intensas o ligeras, más elaboradas y más sencillas, más bellas y menos bellas, pero, para mí, ninguna es rosa. Por otro lado, se supone que la novela romántica ha de tener un final feliz, es eso lo que la engloba dentro del género romántico, si no es feliz, se la llama sentimental. Dentro de la novela sentimental podemos encontrar grandiosas historias de amor, eso sí; como también dentro de una novela romántica podemos encontrar situaciones complicadas, dramas, tragedias, etc Pero para entrar dentro del género romántico, ha de tener final feliz, como para ser una novela negra, ha de haber un caso que resolver :P
    En lo que si coincido plenamente contigo es en que en la actualidad parece que hemos retrocedido como 20 años en el tiempo. ¿Dónde ha quedado la lucha de la mujer por ser reconocida y respetada por el hombre? ¿Dónde está el amor y las relaciones que te producen cosquillas en el pecho?
    En fin, personalmente, creo que estas modas tienen los días contados, aunque tal vez después vengan otras peores, quién sabe? ;) Muy buena entrada :)

    1. Hola, Estefanía. Antes de nada quiero darte las gracias por tu extenso e interesante comentario.
      Sobre ¿por qué la novela rosa es con diferencia más leída por mujeres que por hombres? Supongo que por nuestra naturaleza femenina, sería largo de explicar, pero es así, las estadísticas son claras. Y no creo que el término sea machista, sería como considerar que la falda es machista por el hecho de que casi el cien por cien de las mujeres la usan. Yo no tendría ningún problema en que los hombres vistieran falda, simplemente es un hecho.
      También es cierto que en esto de “romántica” o “rosa” no hay consenso, y que en realidad es muy complicado catalogar una novela. Eso sí, el género sentimental tal y como se entendía en el siglo XV creo que en este momento ni se contempla. En cuanto que la romántica necesariamente deba tener un final feliz es algo discutido por muchos entendidos, hay novelas claramente románticas cuyo desenlace puede ser trágico, claro, en este caso sería tal vez un subgénero.
      Al final esto de los géneros literarios es bastante complicado, la mayoría de las novelas podrían ser catalogadas en varios de ellos.
      Un afectuoso saludo.

  2. Un comentario muy bien argumentado. Yo no tengo duda, la romántica es la única que me interesa, otra cosas es que alguna vez una novela romántica pueda tener cierto toque que se salga de esa denominación,. pero el uso y abuso de escribir cosas apartadas del romanticismo no me interesas.

    Gracias

  3. Cuando empecé a leer el artículo pensaba que iba a ser una crítica constructiva de los diferentes rangos del género de la novela sentimental, pero he quedado entristecida y abrumada por el panfletismo sobre la novela romántica como el summun de la literatura que hablar del amor.

    Soy una firme defensora de la narrativa erótica y también de la pornográfica. En ocasiones la línea está muy difuminada y no creo que una sea mejor que otra. Esto es arte, y cada uno se expresa como puede o como le paguen. Me fascina que no hayas intentado defender la literatura pornográfica en ningún momento. Desde el principio ibas a ponerla a caldo a ella, a sus autores y a sus lectores.

    Ni siguiera has podido poner ningún ejempli de novela pornográfica.
    Evidentemente, el entretenimiento es forma esencial de la experiencia de la lectura. Para mí, que soy una lectora de novela rosa y romántica, que adoro y escribo narrativa erótica, me entretiene hablar de sexo y disfruto con ello. No siempre tiene que ser con palabras bonitas. No siempre tiene que ser una relación de respeto. Cada uno piensa la trama y crea los personajes que le den la gana, pero en mi caso este tipo de novela que llamas Viagra en muchas ocasiones es una rebelión contra lo establecido.

    ¿Acaso no es sorprendente la poesía pornográfica de Bukowski?¿ Qué nos querrá decir? Y el cine en el que las escenas de sexo no son fingidas y los actores realizan el coito en el plató, ¿qué necesidad tienen? ¿Cual es su mensaje?
    Entidades literarias de gran calibre como el propio Cela o Apollinaire (este último, el de los poemas casi infantiles de lluvia, ese señor a principios de SXX publicó “Las once mil vergas” un relato pornográfico de la mayor crueldad posible que nada tiene de excitante y que habla de las atrocidades cometidas en las guerras y por la gente que ya está loca que se va al frente a aprovecharse).
    Yo entiendo este tipo de literatura como algo más. Como todo, pueden ser más o menos entretenidas y tener más pretensiones que el mero hecho de masturbarse.

    Lo que no se puede tolerar es que se tache de literatura de baja calidad, como si en la novela romántica o rosa o erótica solo cupiera la sabiduría infinitra, el altruismo estético y la calidad literaria.

    Considero que deberías darle otra vuelta a tu clasificación y te esforzaras en mirar con otros ojos tanto la novela erótica como la pornográfica.Ni una es solo sutileza ni la otra son todo animaladas.

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