los libros que cambiaron mi vida

LOS LIBROS QUE CAMBIARON MI VIDA

Por supuesto hay muchos libros que cambiaron mi vida y que se quedaron para compartir conmigo mi existencia. Recuerdo que cuando era pequeña mi abuelo, que era un lector empedernido de novelas del oeste, me mandaba casi a diario a un quiosco del barrio para cambiar sus novelas, leía tanto que no podía permitirse comprar todas las que demandaba su ansia lectora. Fue entonces cuando comencé a aficionarme a la lectura y a cambiar también yo mis cuentos en el quiosco de la Marga.

Claro, eran historias sencillas, cortas, como las versiones breves de los cuentos de Hans Christian Andersen. Yo tendría seis o siete años, y creo que ahí comenzó mi pasión por la lectura. Mi abuelo leía sus novelas del viejo Oeste y yo mis cuentos, y así pasábamos las tardes de invierno después de hacer los deberes. Lástima que no conserve una instantánea de esos momentos.

 

Libros que cambiaron mi vida en la infancia

De manera que fueron La princesa del guisante, La sirenita o El patito feo los primeros libros que me cambiaron la vida, entre otros muchos cuentos con grandes dibujos y poco texto.

Después me aficioné a los libros de Los cinco, de Enid Blyton, es posible que me los leyera todos, aunque creo que sus protagonistas no consiguieron contagiarme su espíritu aventurero, o sí, según se mire, porque lo cierto es que ahora vivo de aventura en aventura, sobre el papel he sido princesa, guerrera, viajera, jefe de tribus africanas, judío errante…

Recuerdo con especial nostalgia un libro de Mary Poppins, de Pamela Lyndon, que me regaló mi padre a los nueve años para consolarme porque tendría que pasar unos días en cama. No sé cuántas veces lo saboreé, me pareció la historia más mágica que había leído hasta el momento y tuve la seguridad de que quería dedicar mi vida a escribir novelas así.

Más tarde me aficioné a la poesía de Bécquer y a sus leyendas, gané todas sus obras en un concurso literario a los 11 años. Luego llegaron muchos más, pero creo que de todos los libros que he leído podría destacar:

 

Libros que cambiaron mi vida

El retrato de Dorian Gray, de Oscar Wilde

Yo diría que este libro fue con el primero que tomé conciencia de que además de contar una buena historia para invitar a disfrutar, se podía hacer reflexionar en profundidad a los lectores, ese debate implícito que encierra sobre la belleza y la ética me parece llevado con mucha maestría. Y también aprendí con él la importancia del estilo y la personalidad del autor.

Las ratas y El camino de Miguel Delibes

Me enseñaron hasta qué punto los personajes pueden plantarse en carne y hueso ante el lector, pienso que el Nini es uno de los mejores protagonistas de novelas creados por un escritor, por destacar alguno de este gran autor. Y también comprendí hasta qué punto la ambientación llega a levantarse sobre el papel y hacer que la historia se convierta en una realidad paralela.

Orgullo y prejuicio de Janes Austen

Destaca entre mis preferidos también por esa manera tan sutil, exacta y viva de crear la ambientación y los escenarios de una historia y la capacidad de Austen de reflejar con palabras cómo era la sociedad inglesa del siglo XVIII.

Siddhartha de Hermann Hesse

Un libro lleno de diálogos maravillosos entre el protagonista con Govinda y Vasudeva, cargados de sabiduría y valores que nos recuerdan las sencillez de la vida. De alto nivel espiritual, que invita a la meditación sobre el sentido de nuestra existencia.

Y La montaña mágica de Thomas Mann

El que yo llamo mi libro de cabecera, porque encuentro en él todo lo que debe tener una novela: elegancia, maestría, buen argumento, cargada de filosofía y mensajes, magníficos personajes, genial estilo… Los diálogos que sus protagonistas mantienen mientras residen en el Sanatorio de Davos sobre la enfermedad, la muerte y especialmente el paso del tiempo son una maravilla, no sé cuántas veces he abierto este libro para leer algunas de las charlas que mantenían Castorp, Settembrini o Naphta, a veces como mero estudio para abordar las de mis propias novelas. Es una novela excelente, considerada filosófica, pero yo diría que además encierra toda una lección de literatura. Bajo mi punto de vista debería leerla todo aspirante a escritor.

 

Ahora estoy en un momento en el que solo busco disfrutar cuando leo, que la historia y los personajes me lleguen y me trasladen a otra dimensión, sin más aspiraciones, leo a mis contemporáneos, algunos de ellos conocidos, simplemente disfruto, y me he dado cuenta que esto que parece tan sencillo, hacer disfrutar al lector, no es más que el resultado de años de trabajo por parte del autor y del equipo editor. No hay nada más difícil que hacer sencillo lo complicado.

Creo que justamente en este orden me han ido formando como escritora a lo largo de mi vida lectora. Hay muchos, muchos más, pero estos tal vez sean los que más me enseñaron.

Estoy convencida de que aquellos primeros libros que tanto me hicieron disfrutar en mi infancia fueron los culpables de mi adicción a la lectura y a la escritura, pero los que llegaron después formaron mi carrera y me ayudaron a crear mi propio estilo. Aunque ya quisiera tener la maestría de esos grandes autores.

 

¡Feliz Navidad y próspero 2017, queridos lectores y seguidores!

 

Web Mercedes Pinto Maldonado

(Si quieres saber más sobre mis obras y sobre mí te invito a pasarte por mi web oficial picando en la imagen. ¡Gracias!)

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22 comments

  1. Deseo que algún día alguien diga que un libro tuyo cambió su vida. Feliz navidad y prósperas lecturas.
    Comparto La montaña mágica, pero el libro que más veces he leído y más me ha impactado fue Sinuhé El Egipcio, de Mika Waltari. La primera vez que lo leí tenía unos 16 años. Digo la primera porque creo que llevo cuaqtro lecturas de él y siempre descubro algo diferente.

  2. En algunos de esos libros coincidimos, los de la infancia y los de la madurez. Y sobre todo coincido contigo en la pasión por leer, en estos tiempos de smarthfones, tablets y ordenadores, que nos «simplifican» la vida. Casi es un hecho frikyano (permíteme el invento de la palabreja) el ver a alguien concentrado en un libro, pero, ¿Qué quieres que te diga? a mí me sigue pareciendo maravilloso.
    Yo también te deseo, y a todos tus seguidores y lectores (por tanto a mí mismo) una navidad con libros, que por tanto será una navidad feliz. Al margen de los acontecimientos familiares, claro.

  3. Es lógico y además estoy de acuerdo en todo lo que dices, el libro que mencionas que es tu “cabecera”, lo he leído y sé perfectamente lo que indican tus palabras. Pero hablando de mí, te diré que un día leí un libro por pura casualidad, me atrajo su título (aunque ahora ya no se llama de la misma manera) y me dije, tiene todo lo que busco en un libro, historia, sentimientos, intriga, etc. y desde entonces es mi libro de referencia para muchas cosas, entre otras para ver la amistad desde varios puntos de vista y siempre lo tengo presente, no sé cuantas veces lo he leído. Nadie debería de dejar de leer “La última vuelta del scaife”. Éste libro además me ha proporcionado a una amiga para siempre.

    Un abrazo

    1. Estimado Juanma, ser tu amiga es la cosa más fácil del mundo, tú eres de esas personas que saben bien lo que significa la amistad, mucho antes de que leyeras ‘La última vuelta del scaife’, creo que te gustó tanto porque te reconociste en sus protagonistas.
      Gracias.

  4. Marcial Antonio Lafuente Estefanía, Corín Tellado, Juan Gallardo Muñoz —Curtis Garland—, qué grandes. A pesar de sus restricciones impuestas de literatura comercial lograban realizar su trabajo con una maestría que los hicieron estar entre los más leídos del mundo hispano. ¡Cómo fomentaron la lectura! Y lo del intercambio en los quioscos era maravilloso.
    Mis libros son «El Quijote» completo, ambas partes. Las leyendas de Béquer. «Azul» y «Prosas profanas» de Rubén Darío. Se ha mencionado también «Sinuhé, el egipcio». «Ciclo de la Fundación» de Asimov. Y obras de Chejov, Poe, L’Isle-Adam, Quevedo, Borges…
    Si me dijeran que escogiese un libro que llevarme a una isla desierta, me hundiría antes de llegar con el peso de la biblioteca.
    PS.- Todos los «Mortadelo y Filemón» del grande, único e inigualable Francisco Ibáñez.

    1. Torpeyvago, cómo echaba de menos tus comentarios en mi blog. Oye, no tienes mal gusto tú para la literatura, qué buena tiene que ser tu biblioteca. Una cosa, yo a una isla desierta me llevaría un jamón de pata negra que seguramente me vendría muy bien para tener fuerzas y escribir historias en la arena; aunque tampoco estaría mal tener unos cuantos libros. Por cierto, ¿has pensado que con un Kindle te llevarías miles de libros en un peso mínimo? (Obviamos el hecho de que no habría conexión para descargarlos, ya los llevaríamos metidos en el dispositivo si eso).
      Siempre un placer saludarte.

      1. Yo sí que echaba de menos tus entradas. Y por supuesto, el placer de leerte.
        No, no me quejo de biblioteca en absoluto, pero lo de ir a una isla desierta… Lo del kindle puede que solucionase alguna cosa, pero otras como el jamón y el vino, no es tan sencillo. Hay que pensar en una taberna con su camarero, una bodega, una piara… Iba a dejar de ser desierta en «nasiquiera».
        El placer es, siempre, mío.

        1. Pues sigo optando por el jamón, estoy segura de que me sería bastante útil mientras me hago con la isla. Y durante los días que me lo como a bocado limpio, a dormir abrazadita a él, no sea que los animales salvajes me lo sisen por la noche.

  5. Coincido contigo en “El camino” y “Orgullo y prejuicio”. Tengo “La montaña mágica” esperándome (siempre que hemos hablado me has hecho referencia a este libo). Espero ponerme pronto con él.

    Feliz Navidad, y que en 2017 nos tomemos ese café pendiente.

    Un beso

    1. Pues no dejes de leer ese libro, Bárbara, pero tómatelo con calma, casi como si quisieras disfrutar estudiando. Algún día hablaremos y me contarás.
      Feliz Navidad y todo lo bueno para el 2017. Sé que tenemos pendiente ese café. Ains… no me da la vida, pero quedaremos.

  6. Tengo unos cuantos pero he descubierto que como la vida va en constante evolución y nosotros también, suelo tener libros que aunque no me cambian, si que me influencian muchísimo como persona. Me dan perspectiva, me hacen reflexionar. Y “Pretérito imperfecto” ha marcada un punto muy importante.

  7. Por razones obvias, todo esto ya lo conocía. De hecho, gracias a nuestras infinitas conversaciones conocí al Nini de Delibes y me compré La montaña mágica de Mann (tengo que reconoces que todavía no lo he leído, me impone bastante). Gracias a ti conocí a Hesse a través de su Lobo estepario y me interesé por grandes clásicos como Orgullo y prejuicio, (la cual disfruté sobremanera), Cumbres Borrascosas o El amor en los tiempos del cólera.
    Pero el libro que marcó mi vida, ese que jamás podré olvidar, el que me acompañará allá donde vaya es, sin duda, Maldita. Lo que he vivido tras leer esa novela quedará grabado en mí para siempre.

    1. Querida amiga Cita… ufff… en este momento estoy un poco sensible y me cuesta escribir, pero quiero que sepas que a mí también me marcó algo de Maldita, y fue una lectora que llegaba cada noche a mi blog a leer el capítulo del día, y así un año, hasta que se atrevió a escribirme y decidió ayudarme para que leyeran esta historia muchos más lectores. ¡Y lo conseguimos!, miles y miles y miles.
      ¡Un abrazo grande!

    1. Sí que es bueno, Junior, principalmente porque estimulan la imaginación, nos dejan un espacio para que aportemos nuestra manera de entender las historias, cosa que no ocurre con otras formas de ocio.
      Me alegra que te gustara. Gracias por venir y comentar.

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