ENTRE LOS MÁS VENDIDOS… ¡HALA!

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No nos engañemos, por lo general, detrás de cualquier obra con éxito solo hay muchas, muchas horas de trabajo, y los best Sellers o Top 100 no son una excepción. Cosa muy distinta es cómo ha sido enfocado ese trabajo y si finalmente la obra en sí misma merece tal éxito.

Por mi experiencia en este sector de la literatura, he podido elaborar mi propia teoría (pudiera pareceros presuntuosa, pero creo que es bastante acertada).

Intentaré ser lo más clara y breve posible. Como decía, la conquista de un buen puesto en las listas de mercado del libro no deja de ser el resultado de largo tiempo de lucha, un número de horas más o menos concreto. He hecho un cálculo aproximado para una novela contemporánea de unas 250 páginas. Redondeando, yo diría que el libro necesitaría al menos 3.000 horas de trabajo (con mucha suerte, que también influye, podemos rebajar la cifra a 2.000 o al contrario, la mala fortuna puede subir la cifra a 4.000) para alcanzar el “Top” de cualquier plataforma de ventas.

Este tiempo, las 3.000 horas, debe repartirse en tres periodos básicamente:

PERIODO CREATIVO

Es la fase en la que el autor gesta y pare la obra. Suponiendo que el autor tiene el don y la mínima formación (no siempre es así), lo normal es que para una historia que no necesita documentación y de una extensión moderada, necesite unos cuatro meses trabajando ocho horas al día, sí eliminamos los días de fiesta, nos saldrían 800 horas aproximadamente.

PUESTA A PUNTO DE LA OBRA

Siguiendo con el ejemplo anterior, hablamos de una obra sencilla, si muchas pretensiones, el tiempo que se necesita para la corrección, maquetación, elaboración de portada, sinopsis y similares puede rondar los dos meses, a 8 horas diarias, son más o menos 450 horas.

PROMOCIÓN

Es fácil, 800h p. creativo + 450h p. a punto = 1.250h  y 3.000h necesarias – 1.250 p. creativo y p. a punto = restan 1.750h para la publicidad. Pues sí, según mis cálculos, el 60% del trabajo total necesario para que una obra llegue a ser visible en las listas de ventas es mera promoción, yo diría que incluso más.

Redondeando: 30% para el periodo creativo, 10% para la puesta a punto y 60% para la promoción. Por supuesto, estas labores no necesariamente tienen que ser llevadas a cabo exclusivamente por el autor. Si tienes dinero puedes pagar gran parte del trabajo y dejarlo en manos de terceros, incluso casi todo el trabajo, empezando por un “negro” que te escriba la idea original. Y tampoco es imprescindible seguir este orden, por ejemplo, hay autores que antes de sacar su novela, incluso de escribirla, ya han reseñado los libros de otros compañeros, han visitado sus páginas y las han comentado con entusiasmo, ha compartido sus publicaciones, han alabado sus obras por pasiva y por activa con razón o sin ella… Esto, naturalmente, son deudas que se “cobrarán” en su momento, y al fin y al cabo no dejan de ser horas de promoción que se suman a las de su propia obra, aunque se hayan empleado en las de otros y anteriormente. Como digo, de ese 60% de promoción solo te libra un milagro o una editorial que haya apostado por la historia, o sea, un milagro.

Qué decir tiene que las cifras 800, 450 y 1750 son lo que yo diría proporciones equilibradas, repito, para una novela sin grandes pretensiones escrita por un autor de una inteligencia media. Pero esas 3.000h podemos sumarlas con tres cifras muy distintas, las combinaciones son infinitas, dependiendo del concepto que tenga el escritor sobre lo que es una “obra literaria” y de su pundonor.

Esta teoría respondería a la eterna pregunta: ¿Cómo es posible que una obra de baja calidad, bien por su forma o por su fondo, o por las dos cosas, esté entre las más vendidas? Y al contrario, ¿por qué hay novelas rayando la excelencia que están morando en las profundidades de las librerías? Si lo pensamos es sencillo, una novela mediocre, en la que el autor no haya empleado ni el 5% en la creatividad y puesta a punto, con un alto porcentaje de horas de promoción, en este caso el 95%, lo conseguirá antes que otra de gran calidad que haya necesitado 2.000h para el periodo creativo y la corrección y haya desdeñado la promoción.

Ahora bien, hay que dejar pasar el tiempo, que afortunadamente no entiende de horas ni proporciones. Estoy convencida de que aquellos que han sacrificado la calidad por el ansia de figurar y ser escritores a toda costa sin sentirlo en realidad, no tardarán mucho en ser personas que en un pasado tuvieron una o dos novelas en los primeros puestos de ventas, y los otros, pasado el mismo tiempo, seguirán siendo escritores, y lo serán hasta su último día y más allá de la muerte, para bien o para mal.

Hay algo que está muy claro, las grandes obras son fruto de la obsesión y el silencio de un hombre, y que todo hombre obsesionado es ignorado por su entorno. ¿Quieres ser escritor?

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