Fragmento de “Mi casa de muñecas”

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—Abuelo.

—Dime, Gorrión.

—¿Tú qué vas a regalarme para mi comunión? —preguntó Estelita a Rafael desde el balconcillo, mirando hacia el comedor.

—Es una sorpresa, no puedo decírtelo —contestó el abuelo sin levantar la vista de su tarea; se afanaba en cortar trozos de papel para el baño.

—Claro, si me lo dices no será una sorpresa.

—Eso es.

—¿Vale una cosa?

—A ver.

—Si me compras unos patines, no me lo cuentes y será una sorpresa. Quiero unos patines como los de Lupe.

Sólo se atrevía a pedir caprichos al abuelo, porque sabía que no se lo compraría si con ello ponía en peligro algo más necesario y esto la libraba de tener mala conciencia. Había estado un buen rato observando a las niñas de la calle desde el balcón, a Guadalupe especialmente, que se deslizaba, calle arriba calle abajo, sobre sus patines como una bala.

—Ya tengo tu regalo.

—¿Y te ha costado muy caro?

—Ni una peseta. —Seguía con los ojos en las tijeras.

—Pues vaya…—Se sintió decepcionada, pero enseguida corrió a abrazar a su abuelo.

—Cuidado Gorrión, que vas a hincarte las tijeras —dijo soltando lo que tenía entre manos para corresponder al cariño de la niña—. ¿Crees que algo que no cuesta dinero no puede ser bonito?

—Claro que sí —dijo en el oído de Rafael —, todo lo que tú me regalas es bonito —siguió, no muy convencida, apretando su cuello. El abrazo sí era sincero —. Ya sé lo que es, una paloma de papel. Seguro que la has coloreado —apuntó al recordar la afición de su abuelo por la papiroflexia.

—No, es un poco más grande, tanto que no podré llevártelo a la iglesia el día de tu comunión.

—¡Ah! Un caballo de papel.

—No te lo voy a decir, tendrás que esperar hasta después de la comunión, y compartirlo con tu hermana, ¿vale?, es para las dos.

—¿Un regalo de papel para las dos? —Su decepción iba en aumento.

—… —El abuelo dio por terminada la conversación y siguió con su tarea.

Cada rincón, cada detalle, estaba cortado, pegado y pintado escrupulosamente. Si la perfección existiera, la casa de muñecas que construyó Rafael habría sido su máxima expresión.

Hasta dentro de dos semanas, espero.

Un abrazo para cada uno de vosotros.

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44 comments

  1. ¡Caramba. después de tantísimo tiempo me apareces, de pronto, por mis favoritos…. Hacía tiempo que no sabíamos el uno del otro.
    Me alegro de que publiques tu novela MALDITA; yo sí la seguí cuando la dejaste en tu blog.
    ¿Como estás amiga mía? Me alegro mucho de saber de ti. Tú sabes lo que te aprecio.
    Un abrazo.
    Man.

  2. ¡Qué bonita relación! Relajada…. y cómplice como dice Mamé Valdés.
    Y ¡qué bonito regalo el que se hace con dedicación y cariño y no se compra en la tienda de la esquina!

    Esperando la continuación… hasta dentro de 15 días ;)

    Un beso.

  3. El Valor del Dinero se aprende antes que el de la Vida… Por eso hay Valores que sólo se aprecian con el Tiempo.

    Gracias por tu Infructuosa Visita… Perdóname, pero necesito un poquito más de Tiempo.

    Te sigo… Y si puedes, explícame cómo consigo tu Maldita Novela en papel, que yo soy un “Negao” pa esto de Interné.

    Un Beso de Muñeco, Mercedes.

  4. Querida Mercedes, ya sabes cuánto me gustó Mi casa de muñecas (Naranjas whasingtonas ¿te acuerdas?). Me acuerdo de cada escena, como la que traes hoy. Realmente creo que esta novela, que tiene su poquito de intriga, su poquito de amor, la vida diaria de gente corriente, se resume, digo, en relaciones personales y especialmente entre abuelos y nietos.
    Espero que sigas publicando capítulos.
    Un beso para ti, amiga.

  5. A veces, cuando lo que más rabia me da es la conciencia de que el tiempo pasará y yo me haré vieja, miro a mis gremlins y pienso que me darán nietos…nietas, espero y ohhhhhhhhhh pienso ser la abuela más regalona que haya habido nunca. Ojalá aprenda a hacer casas de muñecas. Me encanta el tono y el ritmo de la narración. Me da penica que se interrumpa. Un beso, Mercedes. Ya toy bien :) sólo que muy lidada

  6. Mercedes, amiga, admirada escritora: Me has hecho casi llorar. Ha sido todo tan tierno, tan auténtico. Yo, por motivos exteriores, quizás humanos, quizás divinos, nunca pude conocer a mi abuelo y muy poco a mi padre.Me quedé muy niño con mis juguetes de papel. Soldados, caballos, muñecas. Yo mismo los construía, y se convirtieron en mis ángeños de la guarda. Todas las noches me arropaban. y nunca me abandonaron en nis suelñs de niño solitario. Que Dios bwndiga a esos abuelos como los que cuentas y que todos los niños tengan la suerte de tener esos ángeles de la guarda. Un abrazo.

  7. Qué agradable resulta siempre leer sobre la psicología humana. Me ha parecido muy interesante la reacción de la ni~a para con su abuelo, mucho, me ha tenido enganchada porque no sabía si en cualquier momento se le transparentaría la verdad que escondía… Muy tierno, gracias por compartirlo.

    Y mil gracias por pasarte por mi sitio y ser tan generosa.
    Nos leemos, Mercedes. A seguir jugando ; )

  8. La fotografía simplemente me chifla, pero el retazo que has insertado me llena de curiosidad. ¿Realmente sigue? Si es así, espero más pues has dejado la miel en mis labios.
    Ternura entre abuelos y nietos ¿Existe algo más mágico?
    Un abracito tierno Mercedes, hasta la vuelta.

  9. Mercedes, gracias por tu visita, por tus palabras, por tu apoyo, por todos tus todos respecto a lo que hago y a lo que consigo escribiendo…

    Y gracias por dejarnos este regalo, por estar siempre y por permitir que nos acerquemos a ti. Aprender, beber tu literatura es algo, créeme, increíble. Tu trabajo me ayuda, como tus comentarios, a no rendirme, a querer seguir estando en cuerpo, lector, comentario y letra… o algo así.

    Me encantan tus diálogos, creo que alguna vez te lo he dicho…

    Te dejo un abrazo…

    Mario

  10. Esa casita de muñecas no se le olvidará a la niña. El valor pecuniario ya está incluido, aunque ella no tenga consciencia. Nada hay más valorable que el cariño y la ternura compartido entre nietos y abuelos. También esa unión va creando lazos de una mayor comprensión y ternura a la larga. Es maravilloso este diálogo. Es entrañable y humano. Muy humano. Me gustan tus historias. Un abrazo Mercedes.

  11. Qué dulce y entrañable, Mercedes.
    El denominado valor de afección es más grande que el pecuniario, y una casa de muñecas construida con tanto tesón por el abuelo será el mejor regalo para la niña, porque se olvidará de muchos objetos, pero nunca de esa casita construida por su abuelo.
    Existen detalles que no se olvidan nunca.
    Muy bonito el diálogo y el trasfondo que subyace.
    Un beso bien grandote.

  12. Esta casa de muñecas con la que has confeccionado tu blog es tan detallada y minuciosa que siempre es un placer disfrutar de tus ideas, de tu imaginación y de tu modo tan natural de escribir.

    un abrazo y muchas gracias por tu amable visita.

    mejor un beso
    :)

  13. Gracias por tu amable visita y certero comentario.
    Releo tu relato y recordé la noticia que ayer escuché, los gorriones tienden a desaparecer en las ciudades donde viven. Tal vez el exceso de limpieza, la contaminación de las ciudades, el exceso de ruído… no tienen claro cual es el motivo, pero cada vez hay menos gorriones, pero tú sabes como conservarlos :)

    un fuerte abrazo Mercedes

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