la sombra del cipres es alargada miguel delibes

La sombra de Delibes es alargada

Tengo debilidad por Delibes (si es que hasta rima), y no me faltan razones, pero, como en todo lo que tiene que ver con el amor, dichas razones no explican mi fascinación. Es más, hasta puedo comprender que haya sido tachado de costumbrista recalcitrante cuya obra no fue capaz de evolucionar, y que por ello no le concedieran el Premio Nobel.

Salvando “El hereje”, Premio Nacional de Narrativa de 1999, donde no le reconocí, quizá porque fue un intento del autor de quitarse la etiqueta, todos sus libros me han cautivado. Para mí sus obras son novelas con mayúscula.

Considero que toda novela que se precie debe encerrar un “mensaje”, aunque en nuestros días haya algún bestsellerado que se jacte de decir que “quien quiera mandar un mensaje que ponga un telegrama”. Los textos de Delibes encierran ese mensaje, camuflado en su honesta y elegante prosa, nada obvia, sin pretensiones.

Pero además tiene un estilo tan ligero y a la vez cuidado que nunca necesitas volver sobre el texto para entender; como a buen maestro, todo se le entiende a la primera. Es un autor que desde muy temprano había asumido la crudeza de vivir, lo que le permitía una narración sin artificios, natural a pesar de las tragedias que encierra, por muy dura que pudiera ser la escena descrita.

Sus personajes entran en acción sin un papel aprendido, son verdad; tal vez por ello lo que para cualquier mortal pudiera parecer una desdicha, vivido por un personaje de Delibes es una lección de vida, de aceptación y armonía con su medio. Me estoy acordando del Nini, ese niño que sobrevive a un medio y momento impensables en nuestros días, con una inteligencia y sagacidad capaz de sacudir hasta el alma más gélida.

Sus descripciones son precisas, ni más ni menos de lo que necesita el lector; sin pararte en cada esquina, en cada desconchón de cualquier fachada, puedes pasearte por el ambiente rural de la vieja Castilla, que tanto amaba y conocía, sin esfuerzo. Para mí, esto es una habilidad imprescindible en el buen novelista (que no es más que un contador de cuentos largos): ser capaz de montar un escenario vivo y real sin que el lector sufra el más mínimo cansancio.
Hace unos días terminé de releer La sombra del ciprés es alargada. Ciertamente, como casi toda la obra de Delibes, es un libro impregnado de melancolía. En él el lector se ve obligado a meditar sobre la muerte, el amor y la pérdida de éste; sobre cómo puede influir en el ser humano tener que despedirse continuamente de las personas amadas.

Pedro, un niño huérfano, comparte con nosotros el sufrimiento que le supone la muerte de su único y querido amigo Alfredo, y cómo influye esta desgracia en su posterior desarrollo y en su vida adulta. Después… Bueno, por si alguien aún no lo ha leído, me callo. Es una historia tan triste como extrañamente hermosa. Hay un verbo que se repite en la novela: “Desasirse”. Si queréis comprender el verdadero significado que encierra, leedla.
Indudablemente, la sombra de Miguel Delibes es alargada.

Con esto del concurso lo cierto es que mi agenda está trastocada y he pensado poner otra entrada hoy domingo para no dejar esta última tantos días, no tiene mucho sentido. Siento no cumplir los plazos. Prometo que esta vez sí, será hasta el próximo domingo, espero.

 

Web Mercedes Pinto Maldonado

(Si quieres saber más sobre mis obras y sobre mí te invito a pasarte por mi web oficial picando en la imagen. ¡Gracias!)

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39 comments

  1. Pues me duele discrepar de ti. No, no te asustes, sólo en una cosa. Sólo en un detalle: “El hereje” también me gustó hasta decir basta. “El hereje” fue el postre de su larguísima trayectoria como escritor. Me jacto de haber leído todas y cada una de sus novelas, y, por tanto, puedo decir que no es cierto que no fuera capaz de evolucionar. Tuvo intentos de adentrarse en experimentos que no le satisficieron y los dejó. Pero, aún así, “Cinco horas con Mario”, por ejemplo, trae al español el monólogo interior como cumbre de nuestra novela. O “El príncipe destronado” está escrito desde la perspectiva de un niño de cinco o seis años… Cada capítulo de “Los santos inocentes” es una sola frase, sin puntos, todo son comas o puntos y comas. Hay que tener en cuenta que buena parte de su obra literaria se produjo con la censura ejerciendo con sus tijeras implacables y aún así escribió “Aún es de día” ó “Mi idolatrado hijo Sisí”. Sin duda “La sombra del ciprés es alargada” es una maravilla, un prodigio que, sin embargo, le deja a uno el corazón hecho trizas. Si no le dieron el Nóbel es porque nadie se molestó en venderle bien fuera de nuestras fronteras, ni él mismo siquiera; lo que le honra. Junto con el caso de Galdós y el de Machado, son los tres casos más flagrantes de la ceguera de la Academia sueca para con autores en español. Y supongo que un galardón más o menos da igual, si me lamento es porque muchos en el mundo se habrán perdido su inmensa obra.

  2. Es grande Delibes, muy grande.
    Iba a escribirte sobre él algunas cosas, pero he tenido la precaución de leer el comentario de Amando, así que me abstengo, pues nuestro común amigo lo ha hecho de manera magistral.
    Apenas recuerdo la novela que has releído: “La sombra del ciprés es alargada”. La tenía mi padre en una edición de tapas color verde hoja (de eso sí me acuerdo bien) y durante las siestas de un verano de mi infancia la leí, quizá sin enterarme mucho, pero necesitaba leer y arramblaba con lo que pillaba. Después, ya más mayor, he leído una buena parte de su obra y me ha encantado el autor. Tal vez toque releer “La sombra…” con ojos adultos.
    Besicos, Mercedes.

  3. ¡Qué puedo decir sobre Delibes, mi lectura permanente, mi admiración profunda, el querer seguir su estilo. Recuerdo que al leer mi relato “El niño azul” tuve el honor de recordarte a Delibes. Delibes, el escritor, el humilde genio de nuestra literatura, Un saludo cordial.

  4. Hoy has traído a tu Casa a uno de mis más admirados autores.

    Creo que no es falta de evolución, sino monotonía temática lo que ha encasillado a Delibes. Sus obras (Todas, sin excepción), tienen tres puntos en común; la Caza, la Vida Rural y, sobre todo, la Muerte. De hecho “La Sombra del Ciprés es Alargada” es una Obra de Arte desde su Título, que significa “La Muerte” con Mayúsculas:

    Sombra: Indicio de algo oscuro.
    Ciprés: Árbol típico de los Cementerios.
    Alargada (la sombra): O sea, al atardecer, cuando Muere el día, es cuando las sombras se alargan.

    Si hay algo de Delibes que me gusta, es precisamente la sencillez de su Narrativa, accesible a cualquiera y que, por lo tanto, transmite sin límites el encanto y las enseñanzas de las cosas sencillas. Sus Personajes son tan entrañables como inolvidables y absolutamente creíbles, al margen del papel que desempeñen en la historia.

    Me he quitado el sombrero ante todas las obras que he leído… Pero aún me faltan algunas.

    Un Beso “Delibe-rado”, Mercedes.

  5. hola, Mercedes, coincido en la devoción tuya por Delibes, me quedo de entre todos con El camino. Y a mí también El hereje me dejó a cuadros, en el sentido, de que escribir una obra de esa envergadura y ambición a la edad en que se puso con ella, y que poco tenía que ver con su enfoque y temática habitales -respeto, claro, todas las opiniones- como diría el papá de Yulio, un poco raro. Pero sí, admiro mucho a Delibes. Gracias por recordárnoslo.

  6. Reconozco que no he leído muchos libros de Delibes, pero, como siempre, tu reseña me anima a poner uno a la fila. Me parece muy difícil escribir una novela con el ambiente castellano de fondo, así que corro a saber cómo lo hicieron los maestros.
    Sin haber leído la novela, intuyo que el “desasirse” que mencionas es similar al “desapegarse” actual ¿me equivoco?
    Un abrazo, Mercedes, y gracias por tus apuntes. Yo no tendría inconveniente en leer dos entradas tuyas a la semana, en vez de una sola el domingo ;-)

  7. De pequeña leí Cinco horas con Mario, solo recuerdo dolor y sufrimiento.

    Felicidad (segun M. Delibes):

    “El estado de felicidad no existe en el hombre. Existen atisbos, instantes, aproximaciones, pero la felicidad termina en el momento en que empieza a manifestarse. Nunca llega a ser una situación continuada. Cuando no tienes nada, necesitas; cuando tienes algo, temes. Siempre es así. Total, que nunca se consigue”.

    me alegra que publiques estos post sobre autores concretos; nos ayudas a descubrir detalles y percepciones que de no ser por ti, podrían pasar inadvertidos…

    un abrazo
    :)

  8. Leo tu texto y no siento menos que vergüenza de mi incultura, no lo conozco, no recuerdo haber escuchado su nombre y no voy a culpar de esto a mis tantos años en la isla “desconectada” del mundo, que ya llevo nueve afuera.
    Gracias Mercedes por sembrar curiosidad en tus lectores, tengo tarea pendiente.
    Un abrazo desde Chile.
    Gino.

  9. Magnífico Delibes, precisamente “La sombra del ciprés es alargada” es una novela para la reflexión sobre la muerte, sobre cómo aprender a desasirse de los seres queridos como bien apuntas.
    A mí me gusta todo lo leído de Delibes, aún no he leído “El hereje”.

    Un beso.

  10. Delibes fue “condenado” al ostracismo mundial por su contemporaneidad con el franquismo; tal vez le identificaban -en demasía- con el régimen (no digo que así sea realmente); su prosa tan “local” (fuera de nuestras fronteras ni siquiera creo que comprendan la palabra “rural”), tan de la España “profunda” no es comprendida del todo tampoco en el resto de regiones-comunidades españolas. El cine y el teatro le han acercado a quienes nunca leen un libro y como bien dice Amando Carabias: Si no le dieron el Nóbel es porque nadie se molestó en venderle bien fuera de nuestras fronteras, ni él mismo siquiera; lo que le honra.

  11. No tengo muy claro si he leído toda la obra de Delibes, pero lo que si tengo es que para mí es un gran escritor. Me gusta la manera como contaba las cosas, como era capaz de llevar al lector por los caminos y hacerle ver lo que estaba contando de una manera sencilla y sin artificios, accesible para todos. Por eso para mí es un “Nobel”

    Besitos

    1. Mercedes, no me da verguenza reconocer que tengo un montón de libros en la lista que no he leído, pendientes de leer. Pero yo agradezco que nos cuentes tus experiencias de lectora y la forma en cómo lo haces. Te puedo decir que leí de Delibes, un relato sobre bicicletas, y me encantó la forma que tenía de escribir. Era un libro de relatos, que no sé donde lo he puesto y que no encuentro.

      Tengo pendiente a este autor y a otros muchos.

      Un abrazo

  12. Me parece que no es la primera vez que habalas de Delibes, y desde luego llevas toda la razon, que es uno de los mejores escritores de los ultimos tiempos, lastima que como otyros no sea reconocido. Sin embargo me gustaban mas las obras de antes como Cinco horas con Mario o los Santos Inocentes. El hereje ya es otra cosa de los ultimos tiempos. Pero que me quito la gorra. Un abrazo.

  13. Cinco horas con Mario y Los santos inocentes son las más conocidas, porque fueron llevadas al cine y al teatro, pero “La hoja roja” me emocionó y “mi idolatrado hijo Sisí” está entre mis favoritos.
    Nadie habla de la faceta humorística y satírica de “Cartas de amor de un sexagenario voluptuoso” y seguramente los que saben tendrían algo que decir.

  14. Tarea para cumplir en los próximos días, visitar la librería de mi barrio, que es pequeñita de entrada pero en su interior es amplia, iluminada y siempre huele a café…Años atrás vi la película Los santos inocentes y quedé con la necesidad de indagar en las letras de Delibes. Pasaron los días y olvidé comprar sus libros; pero asumo mi descuido, mi necio olvido…
    Un beso Mercedes.

  15. ¡Oh Delibes! siemrpe miro los cipreses con otros ojos gracias a él aunque sean árboles de penas. Lo que más me gustó de este autor, o quizás más bien de su persona, es su amor por la naturaleza y ese afán incansable de ser recordado, tras su muerte, como una buena persona, ni más ni menos, sólo por eso merece toda mi admiración.

  16. Si tú lo dices -y otros también- entonces este hombre era un gran novelista: yo sobre este tema entiendo poco; también no entiendo mucho sobre poesía, aunque un poco más que de novela.
    A mí también me ha sorprendido y gustado esa parte de tu registro que has mostrado en tu anterior entrada.
    Abrazos, Mercedes.

  17. Desgraciadamente conozco poco la obra de Delibes. Como dice María Jesús, sabemos (yo por lo menos) de sus obras más por el cine que por el original. En mi caso vi primero los “santos inocentes” y después leí el libro. Me ha pasado con algún otro.

    Así que después de leer tu entrada y tantos comentarios elogiosos, deberé retomar los libros de las estanterías y leer para poder opinar con más rigor.

    Besos

  18. Hola, amiga,
    Esto de los compromisos bloggeros es un rollo, ¿verdad? llegas a sentirte hasta mal cuando ves que no cumples con los plazos, las entradas, las visitas… yo me llegué a agobiar bastante. Y mira, ahora, parece que no estoy (cosa de la que no me siento nada orgullosa, pero que realmente es lo que quiero)

    En este caso, en el de Delibes, no puedo comentar gran cosa, apenas he leído “la sombra del ciprés” y “el príncipe destronado”… y bueno, se puede decir que son dos novelas que pasaron por mí sin pena ni gloria (seguramente por mi ignorancia y no por su escritura) pero así fue.

    Bueno, amiga, para todo lo demás, te mando un correito.

    Besos
    Cita

  19. Miguel Delibes era un grandísimo escritor, injustamente olvidado por los premios Nobel, como ya se ha comentado. Yo no he leido toda su obra, y la sombra del cipres… está entre las que no he tenido la suerte de leer, pero por obras como Los santos inocentes, cinco horas con Mario , Las ratas o Mi idolatrado hijo Sisi, ya merece estar entre los grandes escritores de la literatura española.

    Un abrazo

  20. “El camino” fue mi primera lectura “adulta”, Mercedes. Delibes no quiso ser Nobel, le daba pudor venderse (venderse entendido como postularse, no como ser un vendido, que yo ,al revés que el maestro, me explico fatal) Creo que lo más grande que uno puede encontrar en las palabras de otro es sentir que hablan de nosotros. Con Delibes pasa siempre. Me gusta mucho este post. En una de sus últimas entrevistas Delibes decía que comparados con los muertos los vivos éramos de una banalidad insoportable. Él, que nunca fue banal, ahora es inmortal. Un besico

  21. Comparto tu pasión por este gran escritor. Es uno de los grandes.
    Además de todos los clásicos que ha escrito (porque ya son clásicos) recuerdo siempre El príncipe destronado. Esa lectura me cautivó, me atrapó y me conmovió.
    Fresco realista, cierto, pero de una sensibilidad que muy pocos logran transmitir.
    Un homenaje sentido y certero le dedicas a través del cual, quien aún no se haya adentrado en sus universos.. ya está tardando.
    Besos, Mercedes.

  22. Hola. A la vejez viruela. Casi nada, creo que sólo los Santos Inocentes y Mujer de rojo sobre fondo gris, había leído yo hasta hace unos meses. He leído varios de sus libros “costumbristas”. aunque sólo sea por el Vocabulario…es una pasada. Cómo palentino y castellano, me reté a aprender de un maestro del castellano, el castellano de pueblo. Me encantó Diario de un Cazador, releí Mujer de Rojo sobre fondo gris, he leído algunos libros recopilatorios de novelas cortas, me encantó la Mortaja, técnico pero me gustó el Diario de un Cazador, me encantó el disputado voto del señor Cayo. Ahora tengo en casa el Hereje y el principe destronado.

    Perdón por el rollo. Saludos

    P.d. Ah, y descubrí un tesoro. supongo que lo conozcas, pero dejo el enlace. Una investigación estupenda

    http://www.catedramdelibes.es/glosario.html

  23. Es un gran maestro y, como muy bien señalas, su prosa es nítida y aparentemente sencilla (algo realmente difícil). Cada cual debe moverse en su terreno, allí donde es feliz y dice lo que quiere decir hasta donde eso es posible. ¿Y qué si no te dan un Nobel? Hay algunos de esos premios que no se comprenden. Saludos cordiales.

  24. Lo prometido… aunque sabes que si bien no había comentado sí lo había leído (haya sido… ;-) )
    No he leído nada de él, pero sí he visto algunas de las películas que han hecho de sus obras. Supongo que algún día caerá uno de sus libros en mis manos y ese día, recordándote, será el primero y espero que no el último.
    Un abrazo grande en un día muy especial (bueno, en realidad el día especial fue ayer… hoy no termina de llegar #lahoratelerín justamente debido a esa especialidad :-)

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