normas basicas del novelista punto coma punto y coma

Normas básicas del novelista. 3ª El punto, la coma y el punto y coma

Nuestros textos deben tener ritmo, “nuestro” ritmo; pero, claro, tal afirmación no quiere decir que obviemos reglas fundamentales para hacer de nuestra obra una “melodía” con envoltura y, sobre todo, para que finalmente exprese lo que realmente pretendíamos en un principio.

Esto que parece una perogrullada suele ser motivo de intentos de “suicidio” para algunos autores, entre los que me incluyo.  No sé cuántos manuales de estilo he sido capaz de engullir como una posesa desde que hace doce años iniciara la aventura de novelar.

Todos me fueron de utilidad, qué duda cabe; pero lo que realmente aprendí después de kilómetros de lectura fue que el ritmo de un texto tiene mucho de lógica e intuición, en las que están basadas las normas. Fundamentalmente, colocar correctamente un punto, una coma o un punto y coma es una cuestión de educar el oído.

 

Normas básicas del novelista: La coma

Pongamos un ejemplo que he encontrado en la red, en este caso acerca de la polémica coma:

“Si el hombre supiera el valor que tiene, la mujer andaría a cuatro patas”

Ahora deslicemos la coma dos palabras más adelante:

“Si el hombre supiera el valor que tiene la mujer, andaría a cuatro patas”

Queda clara la gran importancia de este “rabito” impertinente que amenaza constantemente con desbaratarnos una idea. En el fondo es muy sencillo: pensemos lo que queremos decir, y, repito, agudicemos la lógica y el oído.

 

Normas básicas del novelista: El punto y coma

Lo del punto parece más claro, ya que marca la pausa final de un enunciado. Pero cuando se trata del punto y coma… Cómo será la cosa de compleja que hay autores, de gran renombre, que directamente lo han eliminado de sus textos. ¡Ale!, porque yo lo valgo.

No, mal, muy mal. El punto y coma es de gran utilidad. Es más, en multitud de ocasiones dudamos sobre de si lo acertado es poner una coma o un punto por una sencilla razón: porque probablemente lo más acertado sea poner un punto y coma.

Para terminar os diré que no os aflijáis, sé de no pocos escritores que, a pesar de la experiencia y el reconocimiento, ponen estos signos de puntuación en sus textos como si esparcieran semillas durante un vendaval. Y es que, el que no tiene sentido del ritmo… Por no hablar de los que carecen de toda lógica.

 

Normas básicas del novelista: Ejemplos de errores

Os dejo dos de los muchos errores de puntuación en los que
incurre sin descanso un conocidísimo escritor. Apuesto la cabeza a que varios de vosotros tenéis alguno de sus libros. Insisto, dos de los muchos; es que no quiero cansaros.

Atentos:

“Y mientras dudaba la amiga le tiró de la manga”.  Os aseguro que quería decir “Y mientras dudaba, la amiga le tiró de la manga” y no “Y mientras dudaba la amiga, le tiró de la manga”. Pero aunque hubiese querido decir esto último, está mal escrito.

“Al entrar yo de nuevo alzó la vista”. Más de lo mismo, quería decir “Al entrar yo, de nuevo, alzó la vista”. Que ese “yo” desentone en la frase más que una novia en un entierro es otra cuestión de la que tendremos oportunidad de hablar más adelante.

Casi se me olvida hablaros de aquellos autores que, por su incapacidad de usar la coma, obvian las subordinadas y abusan del punto. ¿No tenéis la sensación de estar leyendo a un indio cheroqui o un montón de telegramas enchorizados?

Esto solo se justifica si es un texto en el que interviene en primera persona un niño, un extraterrestre o una máquina expendedora. Los seres humanos maduros utilizamos más recursos para hablar y escribir.

En la próxima entrega sobre normas básicas espero hablaros de mi odiado anacoluto.

Hasta el próximo domingo, espero.

 

Web Mercedes Pinto Maldonado

(Si quieres saber más sobre mis obras y sobre mí te invito a pasarte por mi web oficial picando en la imagen. ¡Gracias!)

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47 comments

  1. Aquí uno que le costó un mundo aprender algunas cuestiones de éstas. Hay comas que son fáciles, casi obvias. Hay puntos que no tienen ninguna duda. Hay puntos y coma más o menos sencillos; pero hay comas que, a pesar de los pesares, se escapan; muchas veces porque en el fragor de la escritura, cuando sólo estamos atentos a la idea, nos olvidamos de esa rayita, en apariencia tan ociosa… Pero es vital, como señalas, dejar estas señales… Sobre todo por los lectores, porque así les estás comunicando la casi totalidad del sentido de la idea que intentas plasmar. Bien puntuado un texto, no sólo adquiere una cadencia rítmica -como afirmas-, sino que es vital para la comprensión lectora. Como si estas marcas fueran señales en la carretera que indican los límites de velocidad.

  2. Huy qué interesante. No puedo sino estar de acuerdo contigo. Lo cierto es que a veces abuso de los puntos para intentar transmitir mejor un concepto, porque de otro modo me sale muy farragoso, hasta tal punto que en lugar de concepto se convierte en barrizal. Besso.

  3. Muy interesante…es cierto, muy importante la buena punctuación para no transformar una frase en otra distinta o en un chiste ( me recuerda un algo de Les Luthiers…)
    Personalmente, al no tener muchos conocimientos teóricos, me guío por la respiración: como si hablara en vez de escribir… puramente intuitivo… (con lo que conlleva el dejarse guiar sólo por la intuición. A veces, te engaña.)
    El punto y coma, sí que me cuesta… y el no abusar de los puntos suspensivos; éstos últimos, los considero momentos de reflexión, busqueda del término o la imagen más acorde con lo que tengo en mente. Y abuso de ellos.
    El punto y coma… voy a estudiar un rato!
    Un abrazo.

  4. Me gusta venir para aprender.

    Corregir los escritos que ya están mal puntuados, con comas, puntos y comas, puntos y puntos suspensivos(de los cuales yo abuso), sería una ardua labor, pero tenerlo en cuenta para los siguientes escritos está muy bien.

    Otra cosa, he tenido que consultar lo que quiere decir odiado“anacoluto” y ya salgo más enriquecida de esta clase de domingo.Gracias.

    Que sigas bien.

  5. Buenos dias Mercedes: Antes que nada, agraderte, tu fidelidad a mi blog de andar por casa. Incluso comentaste un cometario que yo havía hecho para Aro, y que sin saber como, o por arte de los duendes de la globosfera se coló en mi entrada sin mi permiso: Dos gracias!!!
    Ahora paso a comentar la tuya de hoy. Esto que dices, de la mala puntuación en los escritores, me salva. Porque llegue a pensar que me lo habias escrito justamente por mis faltas, en este sentido y en otros muchos. Tu sabes muy bien, que soy muy consciente de lo poco que sé, y lo he dicho cien veces, Igualmente, nunca he preten
    dido, ni tan siquiera, vuestros comentarios, que me regalaís siempre.
    No soy escritora ni grande ni pequeña, pero prometo vigilar con esmero estas faltas de puntuación, que sé como tú, lo importantes que són.
    Un abrazo grande, grande, grande.

  6. Particularmente es algo a lo que me voy amoldando poco a poco, aunque soy consciente de mis muchas faltas de puntuación.
    Al principio hacía frases tan largas, que el lector corría serio peligro de morir de asfixia antes de terminar la frase. Luego empecé a colocar comas como un poseso, convirtiendo algnas frases en inconexas. Más tarde ví la necesidad de recolocar puntos, cosa que hice, muchas veces tan abundantemente, que, como bien dices, parecía que era Toro Sentado quién escribía el texto.
    Últimamente estoy empezando a darme cuenta del verdadero valor del punto y coma, e intento colocarlo más a menudo, cuando considero que es necesario.
    Pero vamos, como bien dices, es algo realemente complicado y más para novatos como yo.
    Gracias por la lección

    Un abrazo

  7. Querida Mercedes:
    Asumo mis peleas y confusiones con el punto y coma. A veces tiendo a desesperar por no encajarle como corresponde en mi escrito; pero, como soy persistente, algún día espero llegar a sentir que mi oído se ha agudizado lo suficiente, como para escuchar y sentir la música de las palabras.
    Un besito.

  8. Creo que sea un poco como la lucha de quien escribe un poema, pero multiplicado por todas las paginas que pueda tener la novela aumenta la dificultad.
    Cuando escribo un poema, a veces, me parece exagerara con las puntuaciones, pero estoy seguro que, sin ellas, el sentido que quiero dar cambia, entonces se convierte en una obsesión y lo leo mil veces hasta quedar completamente convencido que dice lo que quiero. Es entonces que me repito lo que ya te he dicho en otras ocasiones: No seré capaz nunca de escribir una novela.
    Un abrazo fuerte.
    Leo

  9. Este post está destinado para todos los que te lean y aquellas :) que tenemos dudas de donde situar una coma o un punto. Te confieso que nunca he utilizado un punto y coma, a partir de ahora intentaré reflexionar sobre la pausa entre las frases y acomodar un punto y coma entre mis palabras; seguro que los lectores lo agradeceran (ése último punto y coma no está muy bien ubicado :)

    Entonces J. Mª también confunde el signifcado de muchas palabras, no sabe emplear comas y puntos para dar mayor sentido a sus párrafos?? me quedo más tranquila o no jaja.

    un abrazo
    ya regresaste de Irlanda?

  10. Yo soy un enamorado de a coma, tanto, que no entiendo media palabra de los escritos en que se utiliza mal o nada, sin embargo, no tengo ni la mas remota idea de como utilizar el punto y coma, y es que normalmente, con las comas y los puntos finales, cuando me “oigo” al escribir, todo lo pauso con comas y termino con puntos. Para mi, el punto y coma, es como el apéndice en el cuerpo humano, si te lo extirpan, no pasa nada…jajaja
    Lo se, soy un ignorante.
    Con tu perdón y benevolencia, plis.
    Besitos y salud

  11. Esto de la puntuación es tan necesario y, al mismo tiempo, tan personal e intransferible… Sin una adecuada puntuación, se cambia el sentido del texto, como muy bien expones. La cuestión es cuando se ha de decidir, dentro de pautas correctas, si ponemos más o menos, porque un exceso de puntuación demora la lectura y la mínima y necesaria hace al texto muy ágil. Yo paso fases: en unas, puntúo a diestro y siniestro, y, en otras, prescindo de frases muy largas llenas de signos de puntuación para darle vidilla al texto.
    En cuanto al punto y coma, lo suelo usar en frases largas para poner algo de orden. También va muy bien en ciertas adversativas.
    Ejemplo de escritor que puntúa de narices es Gonzalo Torrente Ballester, u grandísimo narrador con una imaginación bien fértil.
    Muy amena la entrada, al menos para mí.
    Abrazos.

  12. Un buen tema Mercedes. No es tan fácil puntuar un texto, a mi me resulta algo complicado, leo y releo para ver donde tengo que sembrar las comas, los puntos, los puntos y las comas, en fin a veces me pierdo. El otro día, oí que Saramago se permitía el lujo de no puntuar sus textos, claro, porque era él. De todos modos es algo que intento o pretendo hacerlo mejor.

    Un abrazo dominguero.

  13. Magnífica entrada que corrobora muchas de mis neuras con las puntuaciones. Yo escribo a mano y antes de pasarlo a papel, mentalmente, pronuncio la frase… me funciona. :) Rara vez me confundo, porque está escrita tal cual hablo yo. De ahí -por ejemplo- los puntos suspensivos (que tanto uso); esos pequeños espacios entre mis frases habladas, son la interpretación gráfica de escucharme mentalmente antes de decir algo incorrecto o mal expresado o, incluso, dar tiempo a quien lee para tomar posición ante lo que he dicho.

    Me gustan tus clases magistrales, Mercedes. :)
    feliz semana…
    prontito nos vemos :D (me tienes boba con Josué)

    1. Querida Mercedes, voy a hacer un dossier (carpeta) para ir guardando todos los consejos que nos vas ofreciendo. Me parecen estupendos. Me parecen además clarificadores con ejemplos llenos un gran sentido del humor.Uno, a veces, debe pararse a leer y a volver a leer lo que escribe porque, de alguna forma, puede perder la auténtica construcción del pensamiento en la línea en que uno desea expresar; y si uno no pone asunto a lo que nos indicas, entonces lo escrito podría volverse caótico. ¿Empleé bien mi punto u coma?. ;-) Gracias.Te mando un buen abrazo.

  14. Muy bien dicho Mercedes eres una campeona últimamente te leo muy guerrillera y me encanta por cierto casi se me trastoca esta entrada y no te la leo ni te la comento qué cosas es que como no tienes donde hacerse seguidor no apareces en mi escritorio menos mal que hoy he mirado en los enlaces un beso guapa.

    Jajajajaajaj… ahora, como ejercicio para practicar, ve poniendo comas y puntos.

    Un besote enorme, guapa.

  15. Uno escribe para que otro lea por lo tanto la comunicación textual debe ser los más parecida a la comunicación verbal de modo que la correcta puntuación es esencial y punto… o coma.

    Hace años adquirí un ritmo de lectura frenético; leía tan rápido que, aunque me enteraba de lo que estaba leyendo, no lo disfrutaba. Así que tomé por costumbre leer en voz alta (Es una buena terapia), de modo que me obligaba a mí mismo a leer al mismo ritmo que hablo. Aún sigo leyendo al mismo ritmo y te puedo asegurar que disfruto mucho más de la lectura. Por lo tanto, en mi caso, la mala puntuación de los textos es un crimen… Y eso que yo no cuido demasiado mis textos.

    Besos Suspensivos, Mercedes.

  16. No estoy nada segura de que el último ejemplo de ese autor se puntúe como tu dices.
    Porque:
    A)Al entrar yo, de nuevo alzó la vista (la había alzado con anterioridad, por otra causa)
    B) Al entrar yo de nuevo, alzó la vista (él volvió a entrar)
    C)Al entrar yo, de nuevo, alzó la vista (él entraba vestido de domingo)
    Yo me quedaría con lo que el texto me sugiriese, leyendo el capítulo entero. Así, imposible.
    Eres un fenómeno , Mercedes: trabajo, voluntad y talento.

  17. Uff, que interesante clase. Me la voy a apuntar enterita para que me sirva en mis escritos. Es todo un arte saber escibir correctamente, a mi me resulta muy dificil y cuando lo hago, tengo la certeza de que acierto muy pocas veces con las comas en su sitio, los puntos suspensivos, el punto y coma.
    Gracias Mercedes.

  18. Tema espinoso, ¿verdad Mercedes? Cuánto hemos dudado, tú mucho menos que yo, sobre la necesidad de poner o quitar una coma. Y es tn importante. Lorente lo ha dicho muy bien, si escribiéramos despacio y como leemos, se pedirían ellas solitas. Una migo me contó que un e¡célebre escritor, decía a modo de chanza: yo dejo a pie de página, cuantas comas, puntos y signos de puntuación precise el texto. Que el lector se ocupe de situarlos como prefiera.
    Siempre aprendo contigo.
    Un beso y punto.

  19. Querida Mercedes:
    Es un lujo tu espacio, no solo por tus letras que están llenas de ritmo y contenido,
    tus entradas nos sirven a los que como yo, no tenemos la dicha de estar a la altura,
    para que cuando escribimos, que no pongo en duda que pueda ser mejor o peor, le demos sentido a eso que queremos transmitir.

    Gracias querida amiga y no dejes de orientarnos.

    Un buerte abrazo:
    Antonio

  20. Importantísima la puntuación, Mercedes. Y, a menudo, tan mal aplicada… Sin embargo, hay excelentes escritores que puntúan mal a propósito, y a mí me encantan. Eso sí, hay que cogerles el aire, si no te puedes asfixiar o no entender nada. Para mí, el maestro en este arte de la, llamémosla, “puntuación incorrecta”, es Saramago, uno de mis ídolos. Por ejemplo, sus diálogos incrustados en el texto son una genialidad. Yo también espero… el próximo domingo.

  21. qué utiles tus clases de literatura. Aunque el tema sea serio, me has hecho reír, he recordado como a veces no tengo muy claro dónde va la coma y lo he asociado con mi falta de ritmo en mis clases de salsa (¡jamás entenderé el tiempo de song!). Lo del punto y coma, todo un reto, según las normas ortograficas me parece que tiene muy poco protagonismo y ya si algunos lo hacen desaparecer de sus textos, bueno, entonces, el pobre está condenado al destierro.

  22. Una excelente aclaración. A mí, las comas, personalmente, me llevan de calle.
    Tras haberme zampado volúmenes enteros, no logro aclararme.
    El ritmo no me basta en muchas ocasiones. Tengo un amigo corrector que cuando puede, y se trata de algún texto que he de publicar, me relee siempre.
    Menos mal, Ufff!
    Besos, y gracias por esta instructiva entrada, Mercedes.

  23. Hace unos pocos años hubo en Francia una campaña para evitar la desaparición del “point virgule” : el punto y coma, que, según afirmaban, se estaba utilizando cada vez menos. Hay que defenderlo; claro. Ofrece -el punto y coma- una pausa más alargada que la coma, una respiración larga que permite a veces escribir -y ser leído- como se habla -y los que te leen, es como si escucharan tus entonaciones y pausas e inflexiones.
    Además, el punto y coma permite hacer un quiebro; cambiar casi de tema para llevar al amable lector a dónde se le quiere conducir, ese lugar en el que te amará -engañado él o no, para que te dé ese amor-, que para eso – y a veces para decir las verdades, para desvelarlas- se pretende escribir y aveces se consigue.

  24. No lo sé, pero también me sorprende.
    Un chico, de algo más de veinte años, ha decidido quitarse la vida, tremenda decisión. Habían dejado la relación que mantenía con su novia, pero no creo que ese sea el motivo de acabar con todo, tiene que haber algo más. Por eso las palabras de Pavese me parecían muy oportunas.

    gracias por tus palabras.

    un abrazo amiga.

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